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De Zerbi ante la prensa: mercado, Richarlison y urgencias

Roberto De Zerbi se sienta esta tarde ante los micrófonos con la sensación de que el verano en Tottenham no ha terminado, aunque el mercado lleve días cerrado. El viaje a Nottingham Forest llega con la plantilla prácticamente reinventada, un caso espinoso con Richarlison aún caliente y la necesidad de reaccionar tras dos derrotas ligueras que han golpeado el arranque de la temporada.

Un verano de puertas giratorias en Hotspur Way

Las cifras hablan solas. Diez fichajes para el primer equipo, con Mykhailo Mudryk y Tosin Adarabioyo como las últimas caras nuevas en cruzar la puerta. Dos operaciones que pusieron el punto final a un mercado frenético en el norte de Londres.

En total, 54 movimientos entre llegadas y salidas si se suma lo ocurrido en la plantilla de De Zerbi y en el equipo U21 de Wayne Burnett. Hotspur Way ha funcionado como un aeropuerto en agosto: entradas, salidas, maletas y decisiones a toda velocidad.

El club ha comprometido 394 millones de libras en los nuevos refuerzos de De Zerbi. La cifra puede dispararse hasta los 469 millones si el próximo verano se ejecuta la opción de 75 millones extra ligada a Mudryk. Una apuesta mayúscula que marca el proyecto y que sitúa al técnico italiano en el centro de todas las miradas.

Al otro lado del balance, Tottenham ha cerrado acuerdos que podrían permitirle recuperar hasta 264 millones de libras con las ventas y salidas realizadas. Mucho dinero en juego. Mucha responsabilidad ahora en el banquillo.

El caso Richarlison, la herida abierta

La rueda de prensa no será solo números y táctica. El nombre de Richarlison aparecerá, inevitablemente.

El brasileño no pudo completar su regreso a Everton durante el mercado, una operación que se cayó y que desembocó en un estallido público del jugador en redes sociales. Frustración, enfado y un desenlace contundente: fuera de la lista de Tottenham para la Premier League esta temporada.

De Zerbi tendrá que explicar cómo se gestiona un caso así en un vestuario que acaba de ser remodelado. Cómo se integra —o no— a una figura importante que se siente traicionada por el desenlace del mercado. Y qué significa, en la práctica, dejar a un internacional fuera del registro liguero desde la primera jornada.

Kulusevski vuelve, Forest espera

Entre tanta convulsión, una buena noticia: Dejan Kulusevski ha regresado a los entrenamientos a pleno rendimiento. El sueco ofrece a De Zerbi una pieza más en ataque en un momento en el que el equipo necesita soluciones rápidas y jugadores que ya conozcan el entorno.

El calendario no concede tregua. Tras dos derrotas en las dos primeras jornadas de Premier League, Tottenham visita a un Nottingham Forest siempre incómodo en su estadio, un rival que suele subir una marcha más cuando recibe a uno de los grandes.

Es un examen temprano, pero con peso. No solo para medir el encaje de los diez fichajes, sino para comprobar si el ruido del mercado y el caso Richarlison se quedan fuera del césped o se cuelan en el rendimiento del equipo.

Todas las miradas, sobre el técnico

En Hotspur Way, la sala de prensa se prepara para una tarde intensa. Entre los periodistas, el corresponsal especializado en Spurs, Alasdair Gold, listo para apretar con las preguntas clave: el balance real del mercado, el futuro inmediato de Richarlison, el rol de Mudryk y Adarabioyo, y el estado anímico de un vestuario que arranca la liga a contracorriente.

De Zerbi tiene una plantilla nueva, un presupuesto gigantesco a sus espaldas y un inicio liguero que no permite demasiados tropiezos. El mercado ya ha hablado. Ahora le toca responder a él. Y después, su equipo, en el césped de Forest.