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David Warner y la Barmy Army: Un duelo de ingenio en redes sociales

David Warner ya no se pone los guantes ni se marca la guardia frente a la nueva bola, pero sigue viendo venir las pelotas rápidas… ahora en redes sociales. El exabridor de Australia protagonizó este viernes un cruce tan afilado como divertido con la Barmy Army, la famosa hinchada de Inglaterra, en una secuencia que tocó a Saim Ayub, la sequía de Marnus Labuschagne, los problemas de toque de queda del vestuario inglés y, cómo no, el eterno fantasma de Stuart Broad.

Todo arrancó con un dato envenenado. La Barmy Army se burló de Warner después de que el pakistaní Saim Ayub encadenara dos ducks en el Test final ante Inglaterra en Edgbaston, recordando que ya había firmado un par en suelo inglés en otra ocasión. Estadística lista para el meme. Y ahí apareció Warner.

“¿Cuándo fue la última vez que estuve 42 innings sin un century en Tests?”, respondió el australiano, dejando caer el anzuelo con una sonrisa virtual.

El dardo de los “42 innings” no iba dirigido a sí mismo, sino a un viejo compañero de vestuario. Era un golpe, suave pero certero, a Marnus Labuschagne, que arrastró una larga racha sin llegar a los tres dígitos. Su último century en Tests había sido ante Inglaterra en Headingley en 2023 y la sequía se estiró exactamente hasta esos 42 innings que Warner decidió convertir en munición.

Warner no se quedó ahí. Olió sangre.

“¿Todavía tenéis toque de queda? Lo pregunto por un amigo”, lanzó a continuación, abriendo otro frente.

El mensaje apuntaba a los recientes problemas disciplinarios en el entorno de Inglaterra, con varios jugadores saltándose el toque de queda y saliendo de noche a beber. El caso de Brydon Carse se convirtió en uno de los más comentados y el asunto dejó al equipo bajo una luz incómoda. Warner, ya sin la presión del próximo Test, aprovechó el contexto para clavar el comentario.

La respuesta de la Barmy Army no tardó. Y fue directa a una de las grandes heridas deportivas del australiano.

“Bien ver que sigues picando fuera del off, Dave. Algunas costumbres nunca mueren”.

No hacía falta explicación. Ese mensaje tenía un nombre: Stuart Broad.

Broad derribó a Warner 17 veces en Tests, una cifra que se convirtió en símbolo de una rivalidad desigual. Durante varias Ashes, el guion se repitió una y otra vez: Broad atacando la zona exterior, Warner buscando el drive, la bola besando el borde del bate y el camino de regreso al vestuario. La Barmy Army, fiel a su papel, recordó que, aunque Warner ya no esté en el medio, las bromas sobre Broad siguen tan vivas como siempre.

El exabridor no rehuyó el golpe. Lo amortiguó con experiencia de veterano y devolvió la pelota al otro lado.

“¡Llevo retirado unos años! La vista ya no es la misma, creo que necesitáis un nuevo objetivo…”, respondió, dando a entender que ya ha pasado página, aunque las redes no se lo permitan del todo.

Aún guardaba una última bala. Warner remató la secuencia con otro guiño burlón, sugiriendo que la Barmy Army quizá necesitaba más seguidores y bromeando con que él mismo podría “comprarles” algunos. Toque final de un jugador que siempre entendió el espectáculo como parte del juego.

Warner colgó el bate internacional en 2024 con un currículum imponente: 8.786 carreras en Tests, 112 partidos, 26 centuries. Un abridor que marcó época, un competidor feroz… y, como ha vuelto a demostrar, un maestro del sledge incluso después del retiro.

El duelo con la Barmy Army no se jugó en el MCG ni en el SCG, pero tuvo lo de siempre: ritmo, aguante y golpes cruzados. Warner ya no enfrentará otra nueva bola de Broad, pero mientras siga conectado, nadie debería dar por cerrada la serie en el terreno donde hoy se juega otra parte del cricket: la conversación pública.