Crystal Palace y Manchester City: La tensión de Selhurst Park
Selhurst Park se prepara para una noche tensa. Crystal Palace recibe a Manchester City con el eco de un conflicto que lo invade todo: el futuro de Jean-Philippe Mateta.
El nuevo técnico, Pierre Sage, ya sabe lo que es caminar sobre arenas movedizas en el sur de Londres. Su debut en la Premier League terminó con un 2-0 en contra en Goodison Park ante Everton, y al golpe deportivo se le sumó la tormenta extradeportiva: el delantero francés discute la validez de la ampliación automática de un año de su contrato, mientras el máximo goleador del curso pasado, Ismail Sarr, aparece en el radar de Liverpool. No es precisamente el escenario soñado para arrancar un proyecto.
Mateta, entre la red y la polémica
La situación de Mateta enerva al club y divide a la grada. El atacante considera inválida la extensión unilateral que el club activó la temporada pasada. La afición de Palace ya le reprochó sus deseos de salir a comienzos de año y, aunque su gol decisivo en la final de la Conference League ante Rayo Vallecano calmó algo las aguas, la paciencia en Selhurst Park no es infinita. Difícil que le perdonen una segunda vez.
Sage, sin embargo, se mantiene firme en público. “Creo que se va a quedar… tiene el comportamiento de alguien que es feliz aquí, que quiere estar aquí y que está preparado para estar aquí toda la temporada. No tengo ninguna duda de eso”, afirmó el miércoles. Sus palabras buscan blindar el vestuario, pero el césped cuenta otra parte de la historia.
En Liverpool, ante Everton, Mateta dispuso de dos ocasiones claras en la primera parte. Falló ambas. Y esa falta de puntería no es un episodio aislado, sino una vieja herida. Palace fue el equipo que más por debajo de su xG quedó en toda la Premier League la temporada pasada. Genera, llega, amenaza… y perdona. Demasiado.
Ese problema marcó la montaña rusa de la 2025-26 con Oliver Glasner: un año que comenzó y terminó con un título, pero atravesado por tramos de liga sencillamente nefastos. Entre los equipos siempre presentes en la división, ninguno ha firmado una racha peor en los últimos ocho partidos de liga, sumando el final de la campaña pasada y el arranque de esta. El contraste entre noches de gloria continental y una Premier que se escurre entre los dedos explica el clima de inquietud que rodea al club.
En ese contexto, la visita de City no llega en buen momento. O quizá sí: pocas veces un equipo tiene una oportunidad tan clara de cambiar el relato en 90 minutos.
Maresca agita el tablero y reinventa a Guehi
En el otro banquillo, Enzo Maresca aterriza en Londres con algo más de calma, pero sin margen para relajarse. Tras la derrota en la Community Shield frente a Arsenal, el italiano arrancó la liga con un triunfo trabajado ante Bournemouth en el Etihad Stadium, un 2-1 que dejó un titular inesperado: Marc Guehi, en el centro del campo.
El central inglés, formado precisamente en Crystal Palace, solo había jugado dos veces como mediocentro en su carrera profesional, ambas con la camiseta de los Eagles. Maresca decidió rescatar ese experimento y lo lanzó al corazón del juego. Sorprendió a todos. Funcionó.
Guehi cumplió con nota junto a Elliot Anderson. Se incorporó al área, desperdició una gran ocasión y, poco después, se desquitó: cabeceó el empate a la salida de un córner botado por Rayan Cherki. Ya en el descuento, fue de nuevo Cherki quien rompió la defensa de Bournemouth con un pase filtrado que acabó en el gol de Josko Gvardiol. Un guion que dibuja bien el nuevo City: menos previsibilidad, más piezas intercambiables, más riesgo.
El impacto de Cherki ya no sorprende a nadie dentro del club. Entró en el minuto 63 ante Bournemouth, pero su influencia fue decisiva. En el Mundial solo fue titular en un partido con Francia –el caótico duelo por el tercer puesto ante Inglaterra–, sin embargo terminó la temporada anterior como uno de los futbolistas más determinantes del equipo de Manchester. Desde su llegada desde Lyon el verano pasado, ningún jugador ha dado más asistencias de jugada en la élite liguera. Ni siquiera Bruno Fernandes, que en la 2025-26 estableció un nuevo récord de pases de gol totales en una temporada.
Maresca, además, ya tiene un nuevo juguete ofensivo. El club cerró la llegada de Ayyoub Bouaddi, la joya adolescente de Marruecos, procedente de Lille por 81,4 millones de libras iniciales. El técnico ha confirmado que el mediapunta está disponible para entrar en la convocatoria. Otra cosa es que lo lance de inicio en un Selhurst Park que no suele perdonar la inexperiencia, o que apueste por mantener a Guehi como mediocentro improvisado frente a su antiguo público.
Un cruce de caminos
El duelo del viernes no es solo un partido más de principios de temporada. Para Palace, representa una prueba de carácter en medio del ruido: un técnico recién llegado, un vestuario pendiente del futuro de su ‘9’ y una afición cansada de ver cómo la falta de pegada arruina buenos planes de juego.
Para City, es el siguiente peldaño en la construcción del equipo según la idea de Maresca: un bloque capaz de mutar sobre la marcha, donde un central puede mandar en la medular, un joven talento como Bouaddi espera su momento y un creador como Cherki se ha convertido en el metrónomo silencioso de los últimos metros.
Selhurst Park ya ha visto muchas noches turbulentas. La pregunta es si esta servirá para que Palace se reconcilie con su gol… o para que City confirme que, incluso en plena transición, sigue sabiendo cómo castigar a un rival que duda en el área.






