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Crisis migratoria en Ceuta: más de 5.300 retornos a Marruecos

En una Ceuta aún marcada por la tensión tras la oleada migratoria de mayo, el Gobierno español ha puesto cifras a su ofensiva por recuperar una apariencia de normalidad. Según datos difundidos ayer, más de 5.300 de los migrantes que permanecían en la ciudad autónoma después del pico de llegadas de julio han regresado a Marruecos en el último mes.

El ritmo de devoluciones se ha convertido en un termómetro político. La presión sobre el Ejecutivo crece, no solo desde la oposición, que exige respuestas más contundentes, sino también desde organizaciones humanitarias que cuestionan la rapidez y las garantías de esos retornos desde el enclave norteafricano.

La fotografía es clara: una ciudad pequeña, desbordada hace apenas unas semanas, intenta recomponerse mientras La Moncloa mide cada paso con la vista puesta en las elecciones del próximo año. Cada número, cada salida hacia Marruecos, pesa ya en el balance político de Pedro Sánchez.

Lejos de ese escenario, en un contexto muy distinto pero también cargado de presión, otro protagonista firmó su propio pequeño triunfo. Los aficionados que acudieron a verle competir encontraron un motivo para levantarse del asiento: Lawson, el piloto neozelandés, cerró la jornada con un meritorio sexto puesto tras arrancar desde la octava posición en la parrilla.

No hubo victoria ni podio, pero sí una actuación sólida, de las que construyen confianza y futuro. Mientras en Ceuta se cuentan regresos y se negocia con la urgencia de la frontera, en el asfalto Lawson convirtió una salida complicada en un resultado que invita a seguirle de cerca.