Antonio Conte podría ser el próximo entrenador del Manchester United
En Italia empiezan a darlo casi por hecho: Antonio Conte mira de reojo a Old Trafford y espera una llamada de Manchester United. El técnico, seis veces campeón de liga, vuelve a sonar con fuerza como posible relevo de Michael Carrick, aunque en el club insisten en que no hay debate sobre el banquillo. Al menos, no todavía.
Carrick se había ganado crédito. Tomó las riendas tras el despido de Ruben Amorim y cambió el gesto del equipo: de bloque deprimido a conjunto sólido, con billete a la Champions y un cómodo tercer puesto en la Premier League. Ese impulso convenció a los nuevos copropietarios, INEOS, que cerraron su nombramiento definitivo con un contrato inicial de dos años, después de analizar otras alternativas.
Pero el fútbol no tiene memoria larga. Apenas unos meses después, los resultados han encendido las dudas. El arranque de temporada es pobre: cuatro puntos en cuatro jornadas de Premier. Uno de los exjugadores del club llegó a cuestionar públicamente que Carrick fuera a llegar siquiera al mercado de enero si el rendimiento no cambiaba.
Italia aprieta: Conte “espera junto al teléfono”
Ahí entra Conte. Según diversas informaciones en Italia, los dirigentes del United han valorado seriamente su nombre como posible próximo entrenador. Y el tono de la prensa transalpina ha subido un grado más.
Il Corriere dello Sport asegura que el movimiento hacia Conte “gana impulso” y describe al técnico, libre desde su salida de Napoli al final de la pasada temporada, como un hombre “esperando junto al teléfono” a que suene desde Manchester. A sus 57 años, quiere volver cuanto antes, pero no a cualquier precio.
El italiano ya ha dicho “no” a dos propuestas de peso: la posibilidad de regresar a la selección de Italia y una oferta de Fenerbahce. Busca un proyecto de élite, competitivo, con estructura y ambición. Old Trafford encaja en ese perfil. No sería la primera vez que su nombre se vincula al banquillo de los Red Devils.
Sin embargo, el United no es el único gigante que se mueve. El mismo diario apunta que Juventus sopesa seriamente la opción de repatriarlo al Allianz Stadium. La puja por Conte se calienta y el margen de maniobra se reduce para quien quiera asegurarse sus servicios.
Un ganador contrastado frente a un proyecto en construcción
Los números de Conte hablan por sí solos: 703 partidos como entrenador y un 58,04% de victorias. Un especialista en levantar ligas, en imponer disciplina y en transformar vestuarios. Su figura, en el imaginario de cualquier directiva, encarna la idea de “atajo” hacia la competitividad inmediata.
Ese es, precisamente, el contraste con la apuesta actual del United. Carrick representa el proyecto, la construcción, el tiempo. Conte, el impacto inmediato, la exigencia feroz. La tentación es evidente.
Desde dentro del club, sin embargo, el mensaje es otro. Pese al mal inicio, en Old Trafford no se contempla destituir a Carrick “bajo ningún concepto”, y menos a los pocos meses de su confirmación como técnico permanente. La línea oficial es clara: se sabía que habría un periodo de adaptación, sobre todo tras los cambios profundos en el centro del campo durante el verano.
La directiva asume que ese nuevo engranaje necesita rodaje. Y no quiere que el pánico de septiembre condicione una planificación pensada para varios cursos.
El contexto del mercado y la fe en Carrick
Fabrizio Romano, siempre atento al mercado del United, reforzó esa versión tras la derrota por 1-0 ante un Manchester City con diez jugadores en Old Trafford, un golpe que encendió todas las alarmas en el entorno.
Según el periodista, el club “sigue absolutamente convencido” de que el futuro con Carrick será positivo. Internamente, se admite que el gran punto débil del verano fue no incorporar un lateral izquierdo. Lo intentaron, pero no encontraron una opción que consideraran realmente adecuada y se negaron a fichar “por fichar”.
La confianza en Carrick, insiste Romano, es total. Y el propio entrenador mantiene el mismo discurso tanto en público como en privado: está seguro de que este equipo va a rendir, que el potencial del grupo saldrá a flote en las próximas semanas y meses, especialmente tras el parón.
¿Paciencia o giro brusco?
Ahí se abre la gran cuestión que sobrevuela Old Trafford. Por un lado, un club que proclama estabilidad, que defiende su proyecto y pide tiempo para que los fichajes se asienten. Por otro, un ganador contrastado como Conte, libre, disponible, y con otros grandes ya tanteando su regreso.
La historia reciente del United está llena de cambios de rumbo, de proyectos cortados a mitad de camino y de reconstrucciones eternas. Esta vez, la directiva jura que será distinto. Mientras tanto, en Italia insisten: Conte espera. La próxima derrota, el próximo tropiezo, ¿será solo un bache más… o la chispa que lo cambie todo?






