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Ciryl Gane dispuesto a otra pelea con Alex Pereira

El peso pesado interino de UFC, Ciryl Gane, no se esconde. Acaba de noquear a Alex Pereira en UFC Freedom 250 para coronarse campeón interino, arrastra una polémica por los golpes a la nuca… y aun así se declara dispuesto a verlo de nuevo enfrente, si el cinturón absoluto tarda en llegar.

Porque el plan A sigue teniendo nombre y apellido: Tom Aspinall.

Un campeón interino en un cruce de caminos

Gane se ganó el título interino con un nocaut que encendió el debate. Varias de las manos y codazos que desfiguraron a Pereira impactaron en la parte posterior de la cabeza. El árbitro Herb Dean no intervino, no hubo advertencia ni descuento de puntos, y el francés salió del octágono con el cinturón y un billete directo hacia el campeón lineal de los pesos pesados, Aspinall.

El problema: el británico sigue sin estar médicamente autorizado para competir por una lesión ocular. Y el tiempo corre.

En una conversación con RMC Sport, Gane dejó clara su hoja de ruta. El objetivo sigue siendo la pelea de unificación contra Aspinall, pero no piensa quedarse congelado esperando.

“No estamos seguros de quién será el próximo rival. No sabemos si habrá revancha contra Tom Aspinall. La queremos. UFC lo habla con Fernand Lopez, así que estamos centrados en Tom Aspinall. Si mañana es otro, está bien. Lo que me gustaría es o Tom Aspinall o una revancha contra Alex Pereira”, explicó el francés, según recogió Bloody Elbow.

No hay rodeos. Dos nombres. Dos historias muy distintas. Y un mismo mensaje: Gane quiere un combate grande.

El rompecabezas del peso pesado

La situación deja a UFC ante una decisión incómoda. La mayoría de aficionados sueñan con un Aspinall vs. Gane 2. El primer duelo dejó la sensación de capítulo inconcluso, y ahora el contexto es perfecto: campeón absoluto frente a campeón interino, revancha, narrativa cerrada.

Pero si el ojo de Aspinall no responde, la compañía no puede seguir esperando indefinidamente. El cinturón interino existe precisamente para evitar que la división se estanque. Y ahí reaparece el nombre de Pereira.

El brasileño, sin combate firmado por el momento, ya ha sido vinculado a un posible duelo con Josh Hokit. Nada cerrado, nada oficial. Solo ruido de fondo. Mientras tanto, la opción de repetir contra Gane, esta vez con todos los focos sobre la legalidad de cada golpe, gana fuerza.

La primera pelea entre ambos ya dejó material para meses de discusión: nocaut brutal, polémica por los impactos a la parte trasera de la cabeza, y un aspirante que se queda sin cinturón y sin revancha inmediata. Reunirlos de nuevo en el centro del octágono resolvería varias cosas a la vez: mantiene activo a Gane, da a Pereira la oportunidad de ajustar cuentas y ofrece a UFC una pelea de alto perfil mientras Aspinall se recupera.

¿Esperar a Aspinall o encender otra vez la mecha?

La ecuación es clara. Si los médicos no dan luz verde a Tom Aspinall en un plazo razonable, UFC tendrá que mover ficha. Gane no quiere una defensa de transición sin nombre; lo ha dicho con claridad. Pereira, sin compromiso firmado, encaja como rival de impacto inmediato.

Si Aspinall llega a tiempo, la división tendrá la unificación que todos piden. Si no, el escenario más lógico apunta a un Gane vs. Pereira 2 cargado de tensión, con la lupa puesta en cada codazo, en cada ángulo, en cada intervención —o no intervención— del árbitro.

En cualquiera de los dos casos, el francés ya ha dejado su mensaje: no piensa quedarse esperando en la grada. Está listo para Aspinall. Y, si hace falta, listo para volver a mirar a Pereira a los ojos en la jaula.