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Chelsea y la incertidumbre sobre Caicedo antes del derbi

El plan de partido de Chelsea para el gran derbi de Londres sigue escrito a lápiz. A falta de solo un día para enfrentarse al vigente campeón de la Premier League, el club aún no sabe si podrá contar con Moisés Caicedo, pieza clave en el engranaje de Alonso.

El ecuatoriano, de 24 años, arrastra un inicio de curso incómodo. Ya se perdió el triunfo inaugural ante Fulham y también la victoria copera a mitad de semana frente a Luton Town en la Carabao Cup. Cuando por fin volvió a pisar el césped, el pasado domingo, el alivio duró poco.

Entró en el minuto 68 en el vibrante 4-3 ante Brighton & Hove Albion. Catorce minutos después, se echaba al césped y encendía todas las alarmas en Cobham. Necesitó atención médica sobre el campo, aunque abandonó el terreno de juego por su propio pie. El problema, más que la imagen, es la sensación de repetición. Una dolencia que no termina de cerrarse.

Un pilar del vestuario, en el aire

En la rueda de prensa previa al choque, este viernes, Alonso midió cada palabra cuando le preguntaron por la disponibilidad de uno de sus hombres más determinantes la pasada temporada, pese al discreto décimo puesto en liga.

Caicedo no es solo un mediocentro de élite. Es el vicecapitán, la voz que acompaña a Reece James en la jerarquía interna. Desde su llegada desde Brighton en agosto de 2023, ha acumulado 149 partidos con la camiseta blue. Es el eje de la columna vertebral que Alonso quiere para este tipo de citas.

“Lo vamos a comprobar mañana, mañana es la última decisión para la plantilla del domingo”, explicó el técnico ante los medios, apelando a la calma mientras el cuerpo médico completa las pruebas. “No tenemos que preocuparnos, tenemos que revisar mañana y tomar la decisión final”.

Hasta que no llegue ese último test físico, todo el plan queda condicionado.

Un centro del campo reinventado

La incertidumbre sobre Caicedo llega justo después de un verano de reconstrucción en la medular. La salida de Enzo Fernández rumbo a Manchester City obligó al club a moverse rápido y con criterio para que Alonso no se quedara corto de recursos.

Chelsea respondió con dos perfiles muy marcados: el talento joven de Valentín Barco y el liderazgo experimentado de Jordan Henderson. Dos fichajes que hablan del intento de mezclar futuro y presente inmediato en una zona decisiva.

Alonso está convencido de que, con esa combinación, su equipo puede soportar el desgaste de la Premier incluso si Caicedo no llega a tiempo. Lo que ve en el vestuario le da margen de maniobra. “Tenemos diferentes cualidades, personalidades”, explicó al desgranar sus opciones. “Valentín es joven, pero ha llegado con una energía enorme. Tenemos a Hendo, tiene la compostura, la mentalidad, sabe lo que pasa en los partidos. Se está acercando, cada vez más, a tener minutos”.

La idea es clara: si falta una pieza, el sistema no se derrumba. Se adapta.

Dos perfectos inmaculados en juego

El contexto del derbi no admite despistes. Arsenal y Chelsea llegan con pleno de puntos tras las dos primeras jornadas de la Premier. Los de Mikel Arteta han superado a Coventry City y Aston Villa. Los de Alonso han doblegado a Fulham y Brighton, con más sufrimiento del previsto, pero con la misma recompensa: seis puntos, seis.

Si Caicedo no supera la prueba del sábado, el entrenador ya tiene en mente alternativas. No es un simple parche, es una reconfiguración del tablero. “Tenemos a Rom (Romeo Lavia), Reece (James) también, Malo (Gusto) puede jugar en el centro del campo”, detalló, abriendo el abanico de soluciones.

Lavia ofrece dinamismo y recorrido. Reece James, cuando se desplaza por dentro, añade salida limpia de balón y personalidad. Malo Gusto, más habituado al lateral, puede convertirse en un comodín táctico en situaciones puntuales. Son opciones distintas para un mismo objetivo: no perder control ante un rival que castiga cada desajuste.

Un plan que no depende de un solo nombre

Alonso insiste en que su idea de juego no se sostiene sobre un único futbolista, por muy importante que sea. La estructura, asegura, puede ejecutarse con varios intérpretes. El reto es que, quien salga, mantenga el nivel competitivo y la lectura táctica que exige un duelo de este calibre.

La decisión final sobre Caicedo llegará cuando el reloj ya marque la cuenta atrás definitiva para el derbi. Si el ecuatoriano está, Chelsea gana su ancla habitual. Si no, el equipo tendrá que demostrar que su nueva mezcla de juventud y jerarquía está preparada para sostenerse en la tormenta.

El campeón espera. Y en Stamford Bridge, todo el plan pende, por ahora, de un último examen médico.