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Chelsea considera ofertas por Enzo Fernández mientras el City busca reforzar su medio campo

El mercado se agita en Londres y Manchester. Chelsea está dispuesto a escuchar ofertas por Enzo Fernández, y en el Etihad observan la situación con atención. No hay negociaciones formales entre clubes todavía, pero el mensaje desde Stamford Bridge es claro: por el precio adecuado, y si el equipo se refuerza antes del cierre de la ventana, el campeón del mundo puede salir rumbo a Manchester City.

La decisión de dejar a Enzo fuera de la convocatoria en la victoria de la Carabao Cup ante Luton encendió todas las alarmas. No jugó ni un minuto. Ni siquiera estuvo en el banquillo. En este contexto, cada ausencia pesa el doble.

Enzo, en el centro del tablero

Xabi Alonso intentó rebajar el ruido tras el triunfo copero. Defendió la profesionalidad de Fernández, subrayó que se entrena bien y evitó alimentar la novela. Explicó que la elección fue puramente táctica y que hay otros jugadores que necesitan minutos. Decisión tomada por la tarde, apuntó. Nada más.

Nada menos.

El técnico también dejó una puerta entreabierta: la disponibilidad de Enzo para el duelo del domingo ante Brighton se decidirá “más cerca del partido”. Una frase que, en pleno mercado, suena a pausa calculada.

El interés del City no es nuevo. El club de Manchester no presentó oferta antes del 14 de agosto, fecha límite acordada entre Chelsea y el entorno del jugador para una posible salida por 120 millones de libras. Ese tren no pasó, pero el interés sigue vivo, ahora sin esa fecha como corsé.

Desde dentro, Alonso ya había avisado antes del choque con Luton: el club está “preparado para lo que sea” respecto a posibles salidas antes del cierre del mercado. El contexto alrededor de Enzo encaja de lleno en esa declaración.

Un Chelsea que mira al mercado… y se protege

La disposición a vender a Fernández viene acompañada de una condición clave: reforzar el medio campo antes de abrir la puerta. En la lista de objetivos aparecen Alex Scott, de Bournemouth, y Adam Wharton, de Crystal Palace. Dos perfiles jóvenes, de proyección, que encajan con la línea de fichajes recientes del club.

Hay un problema evidente: tanto Bournemouth como Palace consideran a sus centrocampistas intransferibles. No quieren vender. No ahora. Y lo dejan claro.

Chelsea, aun así, explora opciones. La sensación es que no sacrificará a Enzo sin tener garantizado un recambio de nivel. Si el argentino sale, no puede dejar un vacío en la zona más delicada del campo.

El City, urgido por reconstruir su centro del campo

En Manchester, la necesidad es aún más apremiante. El medio campo del City ha sufrido una sacudida de gran escala. Rodri ya se marchó a Barcelona a principios de mes, un golpe mayúsculo en el corazón del proyecto. Nico González se fue a Newcastle en una operación de hasta 50 millones de libras. Tijjani Reijnders tomó rumbo a Al Qadsiah por 51 millones. Bernardo Silva, uno de los grandes cerebros del equipo, terminó contrato y ya viste la camiseta del Real Madrid.

Demasiadas salidas en la misma zona. Demasiado talento que se escapa en pocas semanas.

La dirección deportiva ha reaccionado a golpe de talonario. Esta semana se cerró el fichaje de Ayyoub Bouaddi desde Lille por 86 millones de libras, una cifra récord mundial para un adolescente. El mes pasado llegó el internacional inglés Elliot Anderson desde Nottingham Forest por 116 millones. Dos apuestas enormes para sostener el futuro inmediato y a medio plazo.

Pero no basta. El City sigue buscando más control, más piernas, más juego interior. En la lista, además de Enzo Fernández, figuran nombres como Alex Scott —también objetivo de Chelsea— y Manu Koné, de Roma. El pulso por reforzar la medular se ha convertido en prioridad absoluta en el Etihad.

Martínez, otro movimiento fuerte bajo palos en Stamford Bridge

Mientras el futuro de Enzo se convierte en una trama central del mercado, Chelsea ha movido ficha en otra posición clave. El club londinense ha alcanzado un acuerdo con Aston Villa para fichar a Emi Martínez por 7,5 millones de libras.

El movimiento llega tras las críticas a Robert Sánchez por su error en la victoria liguera ante Fulham. El fallo reabrió el debate sobre la portería y aceleró la búsqueda de un guardameta contrastado. Martínez, campeón del mundo y con peso en la Premier League, encaja en ese perfil.

Aston Villa ya se había cubierto con el fichaje de Zion Suzuki desde Parma por casi 30 millones de libras, lo que dejaba a Martínez en la rampa de salida. Hubo interés de Juventus, pero el club italiano se decantó por Guglielmo Vicario, procedente de Spurs. Camino despejado para Chelsea.

La llegada del argentino abre interrogantes inmediatos: ¿seguirán Sánchez y Mike Penders en Stamford Bridge toda la temporada? Penders fue titular en la Carabao Cup ante Luton, mientras Sánchez había jugado en liga frente a Fulham. Con Martínez en la ecuación, la jerarquía bajo palos queda en entredicho.

Un final de mercado al límite

Chelsea se encuentra ante un equilibrio delicado: puede perder a su mediocentro campeón del mundo y, al mismo tiempo, remodelar por completo su portería. Todo, a pocos días del cierre del mercado y con partidos oficiales en marcha.

En el otro lado, City necesita una pieza de élite para reconstruir su centro del campo tras una cascada de salidas que habría desestabilizado a cualquier otro club. Enzo Fernández encaja en el perfil, en la edad y en la ambición. Falta lo esencial: una oferta que convenza a Chelsea y un relevo que calme a Xabi Alonso.

El reloj corre. ¿Será este mercado recordado por el traspaso que cambió el corazón del City… o por el verano en el que Chelsea decidió aguantar a su campeón del mundo?