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La Champions League 2023: ¿Quién bajará a PSG del trono?

El himno vuelve a sonar, las luces se apagan y el 5 de junio en Madrid ya está marcado en rojo en los calendarios de media Europa. La Champions League arranca su nueva fase de liga y una pregunta lo atraviesa todo: ¿quién se atreve a bajar del trono a Paris St-Germain?

El campeón de las dos últimas ediciones persigue algo casi indecente en el fútbol moderno: un triplete consecutivo. Tres coronas seguidas. Dominio absoluto. Pero no todos compran ese guion.

PSG, el gigante que ya no asusta igual

Julien Laurens lo resume sin rodeos: si PSG completa el “three-peat”, sería una hazaña descomunal. Él no lo ve. Dos títulos seguidos ya son algo extraordinario; tres, dice, solo están al alcance de un equipo con Cristiano Ronaldo… y este PSG no lo tiene.

El conjunto de Luis Enrique llega con un arranque de temporada irregular, algo que Guillem Balagué interpreta como el peaje lógico de un modelo muy exigente: fútbol dinámico, presión constante, laboratorio permanente en esta fase de liga. El plan es claro: usar estos meses para experimentar, asumir resultados extraños y llegar lanzados a partir de enero.

El eje competitivo sigue ahí. La estructura también. Balagué espera a PSG muy cerca de otro título. Laurens, en cambio, marca un techo: mínimo semifinales, pero sin tercera copa consecutiva. El campeón ya no parece intocable. Y eso abre la puerta a los aspirantes.

Arsenal y Bayern, la amenaza más seria

Cinco equipos ingleses se lanzan a por el trofeo. Entre ellos, uno destaca en todas las quinielas: Arsenal. Subcampeón el curso pasado, ahora entra en escena con algo más que ilusión. Entra con un argumento demoledor: la que, para Laurens, es “la mejor defensa de Europa con diferencia”.

Y en Champions, las defensas ganan títulos.

El analista francés ve a Arsenal y Bayern Munich como los grandes candidatos a discutir la hegemonía de PSG. Equipos que, salvo el campeón, más han merecido estar en las últimas rondas en las dos últimas temporadas. Su final soñada: Arsenal contra Bayern. Su campeón: Arsenal.

Bayern aparece como la otra roca del continente. Balagué apunta a Harry Kane como hombre de campaña por el Balón de Oro, perfectamente encajado en un estilo que le potencia al máximo. Un goleador en un sistema hecho a su medida, en un club que conoce la rutina de llegar lejos en Europa. Nadie en Múnich piensa en otra cosa que no sea volver a una final.

Y entre medias, la sombra alargada de Real Madrid. José Mourinho ha devuelto un aire reconocible al club blanco, pero Laurens no termina de creer en el proyecto. Lo ve competitivo, lo ve profundo, pero no lo ve campeón. Balagué, más prudente, lo coloca en el grupo que puede ocupar la cuarta plaza de semifinalista, junto a Bayern y Manchester City, siempre a merced de los cruces.

Barcelona despega, City espera su momento

Mientras tanto, Barcelona vuela. Balagué describe a un equipo en ascenso, al que Hansi Flick todavía quiere afinar con un central más y un nueve puro para subir el listón. No los tiene, pero siente que el equipo ya está en camino hacia la élite absoluta. El juego acompaña, la confianza también. Un Barça así, con espacio para correr y presionar alto, siempre es peligroso en Europa.

Arsenal, PSG y Barcelona. Balagué los ve como candidatos casi naturales a las semifinales, salvo que el sorteo los cruce antes de tiempo. El cuarto billete, para él, saldrá de ese triángulo de gigantes que forman Bayern, Real Madrid y Manchester City.

La Champions se dibuja, de entrada, como un tablero con tres bloques: el campeón que resiste, los aspirantes que se han ganado el derecho a mirar a la copa de frente, y los colosos históricos que nunca se pueden descartar.

Estrellas bajo los focos: Bellingham, Kvaratskhelia y compañía

La batalla por el título se cruzará con otra carrera: la de los grandes nombres que pueden marcar la temporada.

Laurens pone el foco en Jude Bellingham. Nuevo curso, nuevo rol, misma sensación: futbolista central en el proyecto de Mourinho en Real Madrid, instalado en ese puesto de mediapunta que parece hecho a su medida. Tras un Mundial brillante, el inglés llega con inercia, con gol y con peso en el juego. Se espera de él que decida partidos grandes. Muchos.

Luego aparece un nombre inesperado para el gran público: Nico Paz, el 10 de Como. Primer año del club en la Champions, con Cesc Fàbregas en el banquillo y una propuesta atrevida, de balón y ritmo. Paz es el corazón creativo, el jugador que lo conecta todo. Aún en formación, pero con pinta de estrella inminente.

Y después, el hombre que ya se ha ganado un apodo: “Mr Champions League”. Khvicha Kvaratskhelia. Dos temporadas descomunales en PSG, una banda izquierda que domina a placer, capaz de romper hacia dentro o hacia fuera, peligro con ambas piernas, gol y técnica de élite. Laurens lo coloca en plena carrera por el Balón de Oro. Balagué va más allá: ve en él a un futuro ganador seguro, un futbolista que, con PSG avanzando rondas, volverá a rescatar al equipo en noches grandes.

En Lens, el nombre propio es Ismaelo Ganiou. Central de 21 años, poderoso, veloz, cómodo con la pelota. El club vuelve a la Champions tras pelearle la Ligue 1 a PSG y Ganiou se ha convertido en su referencia defensiva. Laurens no duda: lo ve rumbo a un gran club de la Premier al final del curso.

En Roma, Donyell Malen ha encontrado el ecosistema perfecto. Desde que salió de Aston Villa y aterrizó en el equipo de Gian Piero Gasperini, sus números se han disparado: casi un gol por partido como nueve solitario. El regreso de Roma a la Champions trae espectáculo… y un delantero que parece listo para recuperar su mejor versión.

Balagué completa el mapa de figuras con una mezcla de consagrados y emergentes. Harry Kane, instalado en una temporada de Balón de Oro si mantiene el nivel. Lamine Yamal, adolescente hambriento, decidido a dejar huella ya en la máxima competición, ideal para el plan de Flick de defender alto y con pasión. Kaua Elias, último producto de la fábrica de talentos brasileños de Shakhtar, candidato a convertirse en otro gran traspaso millonario. Y Martin Odegaard, que tras un año marcado por las lesiones ha arrancado este con mando en plaza, listo para liderar a un Arsenal que ya se cree capaz de ganar cualquier cosa.

Como, Sabah, LASK, Viking: los outsiders que quieren molestar

Más allá de los gigantes, la Champions también se alimenta de historias laterales, de proyectos que llegan sin focos pero con ideas claras.

Fàbregas y Como son uno de esos casos. Balagué admira la decisión del técnico de quedarse pese a ofertas seductoras en los dos últimos años. Trabaja con libertad, sin miedo al error, con margen para seguir puliendo un estilo muy moderno. El premio que le augura: meterse en las eliminatorias. Para un debutante, sería una declaración de intenciones.

LASK, tras eliminar a Celtic, ya ha demostrado un nivel competitivo alto. Su objetivo parece más modesto: rascar una victoria en casa, sumar un buen puñado de puntos y firmar una primera participación digna. Las cuentas son claras: lo normal es que no se clasifiquen, pero no van a regalar nada.

Sabah, desde Azerbaiyán, representa otro tipo de éxito: el de la organización por encima del nombre. Su recompensa es un grupo brutal, con visitas a Arsenal y Manchester United y partidos en casa ante Barcelona y Borussia Dortmund. El calendario es cruel, pero Balagué les concede algo: uno o dos resultados sorprendentes. No debería bastar para avanzar, pero sí para que Europa aprenda a pronunciar su nombre.

Y luego está Viking, lanzado a una liguilla con Bayern, Atlético, Napoli y Aston Villa. El contexto parece casi injusto, pero el fútbol noruego se ha llenado de entrenadores y jugadores competitivos, tácticamente preparados. Balagué abre la puerta a la sorpresa: ve a Viking con opciones reales de meterse en los cruces.

Una Champions abierta… hasta que alguien la cierre

PSG persigue la eternidad. Arsenal huele a equipo campeón. Bayern nunca se baja de la mesa grande. Barcelona acelera. Real Madrid y Manchester City esperan su momento. Por detrás, una segunda línea de clubes emergentes y técnicos valientes quiere romper el guion.

La Champions vuelve. El trofeo ya espera en Madrid. La cuestión es sencilla y brutal a la vez: ¿quién se atreverá a arrebatárselo al campeón de Europa más dominante de los últimos años?