Celtic y su interés por Gvidas Gineitis mientras Rangers refuerza su plantilla
Celtic no espera a que se abra el mercado para moverse. Lo planifica. Y ya tiene un nombre marcado en rojo para enero: Gvidas Gineitis. El centrocampista lituano de Torino, de 22 años, vuelve a situarse en el radar del club de Glasgow, que pretende reactivar su interés cuando se abra la próxima ventana de fichajes.
La operación no será sencilla, pero el mensaje es claro: Celtic quiere más energía y proyección en la sala de máquinas, y Gineitis encaja en ese perfil de medio moderno, físico y con margen de crecimiento. El seguimiento viene de atrás, y el club no ha enfriado el dossier.
Mientras se prepara ese posible movimiento de futuro, en el vestuario ya hay otro centrocampista que empieza a sentirse en casa. Oliver Sorenson, 24 años, recién llegado cedido desde Parma, no esconde lo que desea: convertir este préstamo en un compromiso a largo plazo.
Sorenson no habla como un futbolista de paso. Se ve aquí, compitiendo cada semana, creciendo en un entorno que le exige y le expone. Quiere ganarse un sitio fijo, no solo un hueco temporal. Y sabe a quién mirar para dar el siguiente salto.
El danés asegura que quiere aplicar las lecciones aprendidas frente a un referente muy particular: Scott McTominay. El internacional escocés, ahora en Napoli tras sus duelos en Serie A, se ha convertido en un modelo competitivo para Sorenson, que ha medido de cerca su intensidad, su lectura del juego y su capacidad para aparecer en los momentos decisivos. Tomar ese ejemplo y adaptarlo a Celtic es su reto inmediato.
Bouanani emprende el reto Rangers, con el visto bueno de Stuttgart
En el otro lado de Glasgow, el movimiento es de salida… pero con buen sabor de boca para su club de origen. El técnico de Stuttgart, Sebastian Hoeness, ha despedido con buenos deseos a Badredine Bouanani, extremo de 21 años, que afronta una cesión a Rangers.
No hay reproches, ni frialdad. Solo la convicción de que el joven atacante necesita minutos, presión real y un escenario como Ibrox para terminar de explotar. Rangers gana desborde y chispa en banda; Stuttgart, un futbolista que puede regresar más hecho si responde al desafío.
Gray estalla con la roja de Iredale en una noche amarga para Hibernian
Más al este, en Edimburgo, el ambiente es muy distinto. David Gray no se mordió la lengua tras la derrota de Hibernian por 3-1 en casa ante Hearts en la Premiership escocesa. El entrenador lamentó con dureza la expulsión de Jack Iredale, una tarjeta roja que calificó de “innecesaria”.
La palabra lo dice todo. En un derbi cargado de tensión, con el margen de error reducido a la mínima expresión, quedarse con uno menos marcó el desarrollo del partido y dejó a Hibs sin margen de reacción. Hearts castigó, el marcador se inclinó y la noche se volvió larga en Easter Road.
Para Gray, la derrota no solo deja puntos en el camino. Deja una lección interna: la disciplina competitiva no es negociable si el equipo quiere aspirar a algo más que a sobrevivir en la mitad de la tabla.
Celtic planifica, Rangers se refuerza, Hibernian se mira al espejo. El mercado de enero aún está lejos en el calendario, pero en Escocia la próxima ventana ya se juega, silenciosamente, en los despachos.






