Jamie Carragher critica a Florian Wirtz: No puede jugar contra el Manchester City
Jamie Carragher no se anduvo con rodeos. Para él, Florian Wirtz firmó en Bournemouth la peor actuación desde que viste la camiseta del Liverpool. Y su veredicto va más allá de una mala noche: el excentral cree que el alemán no alcanzará jamás el nivel que se esperaba de él en Anfield.
En la victoria por 0-1 en el Vitality Stadium, Carragher, en los micrófonos de Sky Sports como comentarista, apuntó directamente al mediapunta: “Wirtz ha estado realmente mal otra vez. Es que no hay nada. No está pasando nada ahí”. Una crítica dura, en directo, que no se rebajó tras el pitido final.
“Lo que vemos es lo que es”
Ya en el podcast extra de Sky Sports, el Jamie Carragher Podcast, el exjugador red fue todavía más tajante: “Esa ha sido una de las peores actuaciones que le he visto nunca con la camiseta del Liverpool”.
Carragher reconoció que siempre le ha exigido más números al alemán, más goles, más asistencias, pero hasta ahora encontraba pequeños refugios en su juego: “Normalmente, cuando ves a Wirtz, es aseado, ordenado, conserva la posesión, tiene cosas que te gustan. Sale de situaciones de presión en las que esperas que tu jugador pierda el balón”.
Esta vez ni eso. Y ahí nace su preocupación. “El motivo por el que me preocupa es que no creo que Wirtz esté en mala forma desde que llegó al Liverpool. Creo que lo que estamos viendo es lo que es”, lanzó Carragher, dibujando un techo incómodo para un fichaje de más de 100 millones.
El exdefensa confesó que sus dudas vienen de lejos: “Estaba preocupado por Wirtz probablemente hace 12 meses. Y quizá era un poco pronto para decirlo, pero no lo dije. Solo estaba en el fondo de mi cabeza”. Recordó un Burnley–Liverpool decidido con un penalti tardío de Mo Salah: “En ese partido vi lo mismo que he visto en los últimos 12 meses: no veo cómo te va a hacer daño. Es solo aseado y ordenado. Y, de algún modo, el precio para ese tipo de jugador debería ser la mitad de lo que ha pagado el Liverpool”.
Para Carragher, el problema ya no es solo económico, es competitivo: “La preocupación para Wirtz ahora es que lo que le ha dado al Liverpool es tan poco. Se esperaba que llevara al Liverpool a otra Premier League, a una Champions League. La distancia que tiene que recorrer para justificar lo que la gente esperaba es demasiado grande. No puede llegar. Incluso si mejora un poco, seguiría sin ser lo que el Liverpool pensó que estaba fichando.”
El efecto dominó en el centro del campo
Carragher amplió el foco. No se trata solo de Wirtz, sino de cómo condiciona al resto del equipo. “No es solo Wirtz, es el efecto dominó. Cuando juega de ‘10’, eso significa que Dominik Szoboszlai tiene que jugar de mediocentro. Y no creo que Szoboszlai sea un mediocentro, no lo creo”.
El rompecabezas táctico se le presenta a Andoni Iraola justo antes de un tramo clave de la temporada. Liverpool vuelve del parón de selecciones con un calendario que no perdona: Manchester City visita Anfield el 11 de octubre, con el partido en directo por Sky Sports, y alrededor de ese duelo se encadenan citas exigentes en Premier League ante Brentford y Brighton, antes de medirse al Arsenal en el Emirates el 1 de octubre.
Entre medias, la agenda se aprieta todavía más: compromisos de Champions League frente a LASK y Villarreal, además de una cuarta ronda de Carabao Cup contra Chelsea. En ese contexto, cada elección en la pizarra pesa más.
“Para mí, no puede estar contra el City”
Carragher fue claro con lo que haría si estuviera en el banquillo: “Creo que, de cara al futuro, Iraola tiene que tomar una decisión aquí. Wirtz no estaría en mi once del Liverpool”.
El excentral veía el duelo en Bournemouth como una especie de juicio para el alemán: “Pensé que este partido era grande para Wirtz. Porque si no produce contra el Bournemouth, luego tiene un parón de tres semanas. Cuando volvamos, estaremos en octubre. Antes de que te des cuenta, en seis u ocho semanas será Navidad, o al menos parecerá que nos acercamos a Navidad. ¡Tiene que hacer algo!”.
Carragher fue más allá y comparó al internacional alemán con futbolistas de perfil similar, pero de clubes menos poderosos: “Si repasas la Premier League y piensas en jugadores en su posición —no solo de los equipos top, olvida a los equipos top, contra los que deberíamos medirle—, hablo de jugadores normales de mitad de tabla que han hecho más por sus clubes”.
Puso nombres propios sobre la mesa: “Pienso en Kiernan Dewsbury-Hall en Everton. Nadie diría que Dewsbury-Hall es mejor jugador que Wirtz, o que valdría más dinero, o que costaría 120 millones. Pero cada tres o cuatro semanas marca un gol.”
El análisis continuó con otros ejemplos: “Vi a Morgan Gibbs-White con Nottingham Forest la semana pasada en Aston Villa, y en la segunda parte hizo una actuación en 45 minutos que Florian Wirtz nunca ha hecho con el Liverpool. He visto un gol de Emiliano Buendia para Aston Villa en el campo del Tottenham. Otra vez, estos jugadores no se van a ir por más de 100 o 120 millones, pero al menos le dan cosas a sus clubes cada pocas semanas.”
La conclusión de Carragher no dejó margen a la interpretación: “Wirtz no estaría en mi equipo del Liverpool. Contra Manchester City en casa, para mí, no puede estar en el once.”
Iraola y las decisiones difíciles
El exdefensa, eso sí, reconoció que Iraola ha demostrado tener carácter para tomar decisiones impopulares. “Lo que me ha gustado de Iraola es que ha tenido el valor de tomar decisiones grandes. Ryan Gravenberch acaba de firmar un contrato enorme de cinco años, con mucho dinero, porque pensaban que él y Szoboszlai iban a ser el futuro del centro del campo. Y no está jugando.”
Carragher imaginó la tensión interna en el club: “Puedo imaginar a la gente de arriba pensando: ‘Le acabamos de dar un contrato enorme’. Pero no, no juega.” Lo mismo con los laterales: “La situación de los laterales, los sigue cambiando, dejó fuera a Jeremie Frimpong de inmediato. Milos Kerkez ha entrado y salido. Ha tomado decisiones.”
El siguiente paso, a su juicio, es evidente: “Tarde o temprano va a tener que tomar una decisión sobre Florian Wirtz y, para mí, espero que sea pronto. No porque no me guste Florian Wirtz, estoy desesperado porque al chico le vaya bien. Solo quiero que el Liverpool gane. Eso es todo, básicamente.”
Jurgen Klopp, la posible tabla de salvación
En medio del aluvión de críticas, Carragher sí ve un salvavidas para el mediapunta: Jurgen Klopp. El antiguo técnico del Liverpool, ahora seleccionador de Alemania, ha citado a Wirtz para los próximos partidos de la Nations League.
El jugador forma parte de uno de los dos grupos que ha confeccionado Klopp y, según explicó Carragher, tendrá un pequeño respiro antes de estar disponible para los dos últimos encuentros de Die Mannschaft contra Serbia y Grecia.
“El único rayo de esperanza para los aficionados del Liverpool ahora es que Jurgen Klopp es el seleccionador de Alemania”, dijo Carragher. “Wirtz se va con la selección alemana tres semanas y allí es, obviamente, uno de los mejores jugadores del país, así lo ven. ¿Puede Jurgen Klopp ponerle un poco de polvo de estrellas en esa posición?”.
Carragher confía en la capacidad del técnico para exprimir talento: “Jurgen es uno de los mejores entrenadores del mundo, lo sabemos. Y lo que saca de los jugadores es probablemente más que la mayoría de los entrenadores por la naturaleza de su personalidad, y crucemos los dedos para que pase algo con él”.
El exdefensa incluso dibujó un escenario ideal para el jugador y el club: “Existe la posibilidad de que Jurgen Klopp y Alemania tengan un gran parón internacional, que él consiga muchos goles, asistencias y vuelva en una nube. Manchester City es el siguiente partido, impacta en ese encuentro, y todo se olvida, todo se perdona. Hay un potencial giro de guion ahí.”
Carragher no escondió su deseo: “Me encantaría que eso pasara, me encantaría que fuera el héroe del partido contra Manchester City.”
La pelota, mientras tanto, está en los pies de Wirtz. Y en la pizarra de Iraola. Porque el próximo examen llega con el escudo del campeón de la Premier League enfrente y un Anfield que no suele tener paciencia con los fichajes de más de 100 millones que solo son “aseados y ordenados”.






