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Carlos Alcaraz regresa al US Open con victoria y camiseta viral

Carlos Alcaraz volvió a la gran escena como acostumbra: ganando en tres sets, llenando Arthur Ashe Stadium y convirtiéndose, de paso, en tendencia mundial por un detalle tan inesperado como inevitable. Su tenis, sí, pero también su camiseta.

Victoria sólida tras cuatro meses de parón

El español de 23 años reapareció en el US Open con una victoria en tres mangas ante Roman Safiullin este lunes 31 de agosto en la pista central de Nueva York. Era su primer gran partido tras cuatro meses y medio fuera del circuito por una lesión de muñeca, un regreso que él mismo reconoció que le removió por dentro.

“Fue un día difícil para mí, para ser honesto, pero al mismo tiempo, realmente hermoso”, confesó después del encuentro en rueda de prensa, citado por ESPN. “Empecé el día muy, muy nervioso, pensando: lo voy a lograr, voy a competir otra vez. Tenía más nervios de lo habitual, pero estoy feliz porque mi objetivo aquí es competir, disfrutar y ver cómo va a reaccionar mi cuerpo después de los partidos, después de volver a competir”.

La respuesta física, de momento, no puede ser mejor. El propio Alcaraz despejó cualquier duda sobre su muñeca: “No tengo dolor ahora mismo. No sé cómo se vio desde fuera, pero desde dentro, mi sensación fue que estaba golpeando normal. Estaba jugando bastante normal, jugando mi estilo, y el brazo, la muñeca, todo se sintió genial”.

El resultado, tres sets seguidos y la impresión de que el número uno mediático del torneo ha vuelto para quedarse en la segunda semana.

El top de Nike que incendió las redes

Mientras Alcaraz se reencontraba con su mejor versión, otro protagonista se coló en la noche neoyorquina: su camiseta. El murciano saltó a la pista con un ajustado tank top marrón de Nike, sin mangas, que se movía con cada aceleración y dejaba a la vista el pecho y los pezones en más de un intercambio.

Las cámaras lo captaron. Las redes hicieron el resto.

Las fotos del español en pleno esfuerzo, con el tejido desplazado y el torso parcialmente descubierto, se viralizaron en cuestión de horas. Entre los comentarios más compartidos, uno de los tuits que superó el millón de visualizaciones destacaba el papel de la marca en el diseño del look del campeón: la prenda, tipo “gym rat”, ceñida, pensada para remarcar potencia física y agresividad en pista.

El mensaje era claro: Alcaraz no solo volvía a competir, volvía a hacerlo con una imagen diseñada para subrayar que sigue siendo uno de los jugadores más imponentes del circuito. Fuerte. En forma. Y, a ojos de muchos aficionados, también especialmente atractivo.

Entre el show y la ambición

Más allá del ruido en redes, el propio jugador dejó claro cuál es su prioridad en este US Open: comprobar que el cuerpo responde y recuperar el ritmo competitivo al máximo nivel. Después de más de cuatro meses sin disputar un gran partido, el examen de Arthur Ashe era tan mental como físico.

La pista más grande del mundo del tenis lo recibió como a una estrella consolidada. Él respondió con un tenis reconocible, agresivo, sin rastro de miedo en los golpes de muñeca. Ni una mueca de dolor. Ni una concesión en el lenguaje corporal. Solo nervios iniciales y, después, control.

El torneo se alarga hasta el 13 de septiembre, con la final femenina programada para el día 12 y la masculina para el 13. Queda mucho cuadro por delante, muchas noches de luces y focos en Nueva York, muchas miradas puestas en las grandes figuras que irán desfilando por Flushing Meadows.

Alcaraz ya ha pasado su primer examen. El brazo responde, la muñeca también y el marcador acompaña. Si su tenis sigue el mismo camino que su impacto mediático en esta vuelta, el US Open puede estar a punto de recuperar a uno de sus grandes protagonistas para la lucha por el título.