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Bradley Barcola y su difícil inicio en Liverpool

El aterrizaje de Bradley Barcola en Liverpool está siendo mucho más áspero de lo que nadie imaginaba. Tres partidos oficiales, ningún gol y ahora, la primera lesión de la temporada. El verano prometía impulso y frescura por la banda izquierda; el otoño le está devolviendo dudas y trabajo de recuperación.

El extremo francés de 24 años se marchó tocado, a la hora de juego, en el duelo de Champions League ante Atlético de Madrid. Desde entonces, silencio en el césped y muchas horas en solitario. El calendario no espera, pero su cuerpo sí.

Iraola frena las prisas

En la previa del duelo de tercera ronda de Carabao Cup ante Tottenham, Andoni Iraola fue claro: Barcola no está listo. Nada de forzar, nada de atajos.

«No está preparado para entrenar todavía con el equipo. Está entrenando por su cuenta, pero ha empezado a tocar balón. Lo queremos de vuelta lo antes posible», explicó el técnico, según recogió Foot Mercato. Una frase que mezcla esperanza y realismo. Hay progreso, pero no hay plazos inmediatos.

El entrenador ahondó un poco más en la situación: «Todavía le queda tiempo de recuperación y va a tardar». La palabra clave es esa: tiempo. Liverpool necesita profundidad en ataque, chispa por fuera, alternativas. Barcola fue fichado para eso. Hoy, sin embargo, su prioridad es otra: sanar.

Leoni toma ventaja

En medio de esta plaga de lesiones de larga duración, Iraola dejó un matiz significativo: «Con todas estas lesiones de larga duración, creo que (Giovanni) Leoni tiene una ligera ventaja sobre él». Un detalle que dice mucho del presente competitivo dentro de la plantilla.

Mientras Barcola corre en solitario, Leoni suma metros en el vestuario y ante el cuerpo técnico. El fútbol no se detiene por nadie. La ausencia de uno abre la puerta al otro, y esa “ligera ventaja” puede transformarse en jerarquía si el francés tarda en recuperar su mejor versión.

Liverpool esperaba a un desequilibrante por la izquierda, un jugador capaz de romper líneas y decidir partidos grandes. De momento, solo ha encontrado un inicio trabado, una lesión temprana y una carrera contrarreloj para no perder demasiado terreno en la rotación.

El balón ya ha vuelto a sus pies en los entrenamientos individuales. La siguiente pregunta es cuándo volverá a rodar para él en Anfield, con la camiseta roja, bajo la presión real de la competición.