Borussia Mönchengladbach busca entrenador: cuatro millones en juego
Borussia Mönchengladbach ha entrado en modo emergencia. Tres jornadas, cero puntos, un 3:12 en la diferencia de goles y una derrota sonrojante por 0:5 en el campo del SC Freiburg han dejado a los “Potros” en el puesto 17 de la Bundesliga y sin entrenador. La etapa de Eugen Polanski terminó antes casi de empezar; ahora, toda la presión recae sobre la elección del próximo técnico.
Según Bild, el director deportivo Rouven Schröder dispone de un presupuesto de cuatro millones de euros para cubrir el banquillo. No es una cifra menor. Envía un mensaje claro: si el elegido tiene contrato en vigor, el club está dispuesto a pagar compensación. No habrá excusas económicas si aparece el nombre adecuado.
Brian Priske, la opción que seduce
En esa lista de candidatos destaca Brian Priske, actualmente en Sparta Prague. El danés, de 49 años, figura muy arriba en las preferencias de Gladbach, según el diario danés Tipsbladet. Los detalles de la duración de su contrato en el conjunto checo no han trascendido, pero el mero hecho de que el club alemán contemple seriamente su fichaje confirma que el presupuesto podría utilizarse para liberarlo.
Priske representa un perfil atractivo: trabajo sólido en un club con exigencia de títulos, experiencia en gestión de vestuarios con presión y un estilo reconocible. Para un Gladbach que ahora mismo necesita identidad tanto como puntos, no es un detalle menor.
Una lista amplia y dos hombres al mando
Priske no está solo en la carrera. Bild apunta a otros nombres: Alexander Blessin (recientemente en St. Pauli), Horst Steffen (actualmente en SV Werder Bremen), Christian Eichner (Karlsruher SC) y Steffen Baumgart (Union Berlin). Una mezcla de entrenadores con sello claro, algunos con fama de moldear equipos intensos, otros con reputación de constructores pacientes.
La criba no recae únicamente en Schröder. También participa su predecesor, Roland Virkus, que desde julio trabaja en la dirección de Scouting & Recruitment, específicamente en el área de “coach scouting”. Conoce el club, conoce la presión y ahora colabora en el filtrado de candidatos.
Entre todos ellos, uno sobresale por carácter: Steffen Baumgart. Su mera presencia en la banda cambia el paisaje de un partido. Y en Gladbach, donde el ambiente se ha vuelto denso tras el inicio de temporada, esa energía no pasa desapercibida.
Baumgart, el ex de 1. FC Köln que encaja en el perfil
La historia añade un matiz picante: antes de sus etapas en Berlín y en el HSV, Baumgart dirigió nada menos que al gran rival de Gladbach, el 1. FC Köln. Con los “Billy Goats” firmó una primera temporada espectacular, llevando al equipo hasta un séptimo puesto que abrió las puertas de la Conference League. Un éxito rotundo para un club acostumbrado a sufrir.
El idilio terminó en diciembre de 2023, cuando, tras una mala racha deportiva, ambas partes decidieron separarse. Cerraban así una etapa de 98 partidos, marcada por su fútbol agresivo, presión alta y una imagen de técnico cercano, pero exigente.
Paradójicamente, su pasado en Köln no sería un obstáculo, sino casi un argumento a favor. En Mönchengladbach se busca precisamente eso: un entrenador con experiencia, acostumbrado a gestionar baches, capaz de soportar la crítica y mantener el pulso en medio del ruido. Además, se valora que Baumgart ya se haya empapado de Gladbach. No tendría que empezar de cero con vídeos y análisis extensos. Llegaría con los deberes hechos a un vestuario que no tiene tiempo que perder.
Polanski, una apuesta que se desinfló
La urgencia actual tiene nombre y contexto: Eugen Polanski. El exjugador asumió el cargo de manera interina la temporada pasada tras el despido de Gerardo Seoane. Ya entonces existían dudas sobre si era el hombre adecuado para un proyecto a medio plazo. Pese a ello, terminó siendo promovido a entrenador principal.
Los números no le ayudaron. En 29 partidos como técnico de Gladbach firmó una media de apenas 1,10 puntos. En un club que aspira, como mínimo, a vivir lejos del sufrimiento por el descenso, esa cifra pesa. El 0:5 en Freiburg no solo fue una derrota; fue la confirmación de que el rumbo no mejoraba. El partido terminó siendo la sentencia.
Clasificación inquietante y reloj en marcha
El presente es crudo: Gladbach ocupa el puesto 17, sin puntos, con solo tres goles a favor y doce en contra. Solo el HSV, aún sin marcar y con un 0:12, está peor. La etiqueta de “situación precaria” no es una exageración, es la realidad.
En este contexto, cada jornada sin entrenador definido se siente como un lujo que el club no puede permitirse. El nuevo técnico no solo deberá enderezar resultados; tendrá que reconstruir confianza, reactivar a un vestuario golpeado y reconectar a la grada con un equipo que ha empezado el curso mirando hacia abajo en la tabla.
La dirección deportiva ha puesto dinero, nombres y estructura sobre la mesa. Falta la decisión final. ¿Será Priske, Baumgart o uno de los otros candidatos quien se atreva a tomar el timón de un Gladbach que ya no puede permitirse otro error en el banquillo?






