Benjamin Sesko ausente en empate del Manchester United
El Manchester United se marchó de Craven Cottage con otro empate y con una preocupación mayor que el resultado: la ausencia de Benjamin Sesko.
El delantero esloveno, señalado para ser una pieza clave en el nuevo proyecto, ni siquiera se vistió de corto ante el Fulham. No fue decisión táctica. Fue su tibia, otra vez.
La vieja lesión vuelve a golpear
Sesko sintió molestias tras su titularidad en la derrota 3-2 ante el Brighton en la Carabao Cup del miércoles. Lo que al principio podía parecer una simple sobrecarga ha resultado ser la reaparición del mismo problema en la espinilla que ya le tuvo fuera de combate más de dos meses.
Aquel primer contratiempo le dejó sin los tres últimos partidos de la pasada temporada y le borró por completo de la pretemporada del United. Justo cuando empezaba a encadenar minutos y ritmo competitivo, el reloj se ha detenido de nuevo.
En Craven Cottage, su nombre no apareció en la lista de convocados. Y el mensaje desde el banquillo no invita al optimismo inmediato.
Carrick, prudente y sin plazos
Tras el partido, Michael Carrick reconoció que en el club aún no saben con exactitud cuánto tiempo estará fuera el atacante de 23 años.
“No estamos seguros con Ben todavía”, admitió el técnico. Explicó que el jugador sintió dolor después del choque ante el Brighton y que el cuerpo médico está evaluando la situación. Para el duelo frente al Fulham, eso sí, la conclusión fue clara: no estaba en condiciones de jugar.
Carrick evitó fijar una fecha de regreso. No hay calendario, no hay cuenta atrás. Solo un “ya veremos” que refleja la cautela de un cuerpo técnico que no quiere volver a precipitarse con un futbolista que viene de una lesión delicada.
Un inicio de liga cuesta arriba
La baja de Sesko llega en un contexto incómodo. El United solo ha logrado una victoria en sus cinco primeros partidos de Premier League y el empate ante el Fulham no hizo más que subrayar las dudas en ataque.
El esloveno había participado en seis encuentros entre todas las competiciones esta temporada, después de reaparecer saliendo desde el banquillo ante el Hull en la primera jornada. Era un regreso medido, progresivo. Ahora el plan se ha roto.
Sin su referencia ofensiva, el equipo pierde profundidad, presencia en el área y una opción distinta para desatascar partidos cerrados. En un vestuario que ya arrastra problemas de confianza, cada ausencia pesa el doble.
Un respiro parcial: Shaw y Baleba, de vuelta
No todo fueron malas noticias para Carrick en Londres. Luke Shaw regresó al once inicial, un refuerzo importante para el sistema y para el liderazgo defensivo del equipo. Además, el fichaje estival de 70 millones, Carlos Baleba, se sentó por primera vez en el banquillo tras superar un problema de tobillo.
“Que Luke vuelva es bueno para la plantilla. Y tener a Carlos en el grupo por primera vez es importante hoy”, había señalado Carrick antes del encuentro. Eran pequeñas luces en una semana gris.
Lesiones que no aflojan
La enfermería, sin embargo, sigue llena. Matthijs de Ligt viajó con la expedición a Londres, pero no estaba en condiciones de entrar en la convocatoria. Amad Diallo continúa sin debutar esta temporada, atrapado también en su propio calvario físico.
Y la lista de dudas no termina ahí. Con el parón internacional a la vista, el club observa con atención qué ocurre con sus jugadores clave. No está claro si Sesko se retirará de la convocatoria de Eslovenia, mientras que Marcus Rashford y Kobbie Mainoo también generan incertidumbre de cara a la concentración de Inglaterra por sus respectivos problemas físicos.
El parón de tres semanas llega como una especie de tregua para los médicos del United. Tiempo para pruebas, diagnósticos finos y decisiones difíciles.
Un calendario que no perdona
Cuando vuelva el fútbol de clubes, el margen de error será mínimo. El United recibirá al Tottenham el 10 de octubre y después viajará a España para un duelo de alta tensión en la Champions League ante el Atlético de Madrid.
Dos partidos que exigen piernas frescas, jerarquía y pegada. Justo lo que Sesko estaba llamado a aportar.
La pregunta, ahora, es si el esloveno estará listo para ese tramo o si el United tendrá que afrontar uno de los primeros grandes exámenes de la temporada sin el delantero por el que había apostado como pieza de futuro inmediato.






