Ben Stokes se une a Adelaide Strikers para la BBL 2026-27
Ben Stokes no ha tardado en encontrar su próximo gran escenario. Apenas unos meses después de despedirse del cricket internacional en junio, el ex all-rounder de Inglaterra ha dado un giro inesperado a su carrera: jugará para Adelaide Strikers en la temporada 2026-27 de la Big Bash League, que arranca en diciembre.
El anuncio llegó este martes y no es una incorporación cualquiera. Según informó 7News, el jugador de 35 años se convertirá en uno de los grandes sueldos de la competición T20 australiana, con un contrato en torno a los 500.000 dólares australianos (unos 264.000 libras). Una cifra que encaja con su nombre, su peso mediático y su historial de noches imposibles.
Stokes, como casi siempre, fue directo al grano en el comunicado del club: está “muy emocionado” por unirse a Adelaide Strikers para la BBL|16. Habló de Adelaide Oval como “un lugar increíble para jugar al cricket”, elogió la Big Bash como “una competición fantástica” y subrayó que el equipo tiene “un grupo emocionante”. Su mensaje fue claro: quiere llegar, conocer al vestuario, “meterse de lleno” y ayudar a construir una temporada ganadora.
La imagen tiene algo de ironía histórica. El hombre que durante años fue el gran enemigo de Australia en las Ashes, el verdugo de tantas tardes amargas para los aussies, vestirá ahora los colores de una franquicia dirigida por un ex capitán de Australia. Tim Paine será el entrenador que intentará exprimir la última gran etapa de Stokes en el cricket de franquicias.
Paine no escatimó elogios. Definió a Stokes como “uno de los mejores all-rounders que ha visto el juego”, un ganador contrastado y un competidor que “se crece bajo presión”. Para un equipo que quiere dar un salto definitivo en la BBL, no hay mejor carta de presentación. “Estamos encantados de tener a un jugador de su capacidad en nuestra plantilla y deseando verle dar un espectáculo”, remató el técnico.
La ecuación es sencilla: un estadio icónico como Adelaide Oval, una liga que vive de la adrenalina y un jugador que ha construido su leyenda precisamente en ese tipo de escenarios. Stokes ya no llevará el escudo de Inglaterra, pero su instinto por los grandes momentos sigue intacto.
La BBL se prepara para comprobar cuánto cricket decisivo le queda todavía en el brazo y en el bate.






