Craig Bellamy presenta su lista para la Nations League sin Joe Rodon
Craig Bellamy se lanza a la Nations League sin Joe Rodon… y con una apuesta: Cian Ashford
La primera lista grande de Craig Bellamy al frente de Gales llega con un mensaje claro: nadie tiene la plaza garantizada. Ni siquiera en la vuelta a la élite de la Nations League. Sin su jefe de la zaga, Joe Rodon, pero con el joven Cian Ashford como novedad ilusionante, Gales se prepara para mirar de frente a Erling Haaland y Cristiano Ronaldo.
Rodon fuera, defensa en cuadro
El golpe más duro está atrás. Joe Rodon, central indiscutible, se pierde esta ventana por una lesión en los isquiotibiales. Contra delanteros del calibre de Haaland o Cristiano, su ausencia pesa. Mucho.
No es el único hueco. Dylan Lawlor, su socio natural en el eje, sigue sin debutar esta temporada por un problema de rodilla y también queda fuera de la convocatoria de 28 jugadores. Tampoco entra Ronan Kpakio, otro defensor del Cardiff City, lo que deja a Bellamy con menos alternativas de lo esperado para armar la línea defensiva.
En contraste, Ben Cabango, del Swansea City, sí regresa tras perderse por lesión los amistosos de junio ante Ghana y Rumanía. Y el brazalete sigue teniendo dueño: Ben Davies mantiene su sitio.
El capitán, de 33 años, fue convocado en verano sin llegar a jugar, aún convaleciente de la grave lesión de tobillo sufrida con Tottenham en enero. Ya ha vuelto a competir con los Spurs y se coloca ahora en la rampa de lanzamiento para su primer partido con Gales desde octubre de 2025, cuando alcanzó los 100 partidos internacionales. Su experiencia será oro en una ventana que no admite errores.
El salto de Cian Ashford
En ataque, la noticia tiene nombre propio: Cian Ashford. El delantero del Cardiff City, de 21 años, recibe su primera llamada con la absoluta tras un arranque de Championship que ha convencido al seleccionador. Es la apuesta fresca en una delantera que también incluye a Lewis Koumas, del Liverpool, otro de los talentos que apuntan al futuro del equipo.
Ashford entra en un contexto de bajas en su propio club: Isaak Davies y Rubin Colwill, también del Cardiff, están descartados por lesión. El hueco lo ocupa él. Y no es un premio simbólico: Bellamy necesita chispa y desequilibrio ante defensas de máximo nivel.
No todos los que brillan en sus clubes han tenido la misma suerte. Kai Andrews, centrocampista que ha arrancado con fuerza su cesión en el Oxford United de Aaron Ramsey, propiedad del Coventry City, se queda fuera pese a su buen momento. Una decisión que deja claro el nivel de competencia en la medular.
Regresos de peso y una banda con experiencia
La lista también recupera piezas importantes. Harry Wilson, del Leeds United, y Jordan James, del Wolverhampton, vuelven tras perderse por lesión los duelos de junio. Dos futbolistas capaces de cambiar partidos con un golpeo o una conducción.
En ataque reaparecen Mark Harris y Liam Cullen, mientras que Wes Burns, ahora en el Leicester City, recibe una nueva oportunidad. El extremo, con 10 internacionalidades, podría volver a jugar con Gales por primera vez desde 2024. Un perfil de banda trabajador, vertical, útil en partidos en los que el equipo tenga que correr hacia adelante y hacia atrás sin descanso.
Un calendario sin red: Portugal, Dinamarca, Noruega
El contexto no da margen a la adaptación. Gales vuelve a la League A de la Nations League y lo hace a lo grande. El 24 de septiembre visita a la vigente campeona, Portugal, en el primero de cuatro partidos en un parón internacional ampliado.
Entre los rivales asoman nombres que no necesitan presentación. Portugal, actual campeona del torneo, encara sus primeros encuentros bajo el mando de Jorge Jesus, viejo conocido de Cristiano Ronaldo en Arabia Saudí. Todo apunta a que el delantero volverá a liderar la lista portuguesa.
Después, Gales viajará a Copenhague para medirse a Dinamarca, número 21 del ranking mundial, antes de recibir en Cardiff el 1 de octubre a Noruega, cuartofinalista del último Mundial. El cierre, el 4 de octubre, será de nuevo ante Dinamarca, esta vez en casa. Un bloque de partidos que puede marcar no solo la Nations League, sino también la confianza del grupo a medio plazo.
Bellamy, al límite y con nuevo cuerpo técnico
Estos encuentros llegan en un momento delicado para el seleccionador. Bellamy estuvo cerca de dejar el cargo tras mantener conversaciones con el Burnley, de la Championship. No se marchó, pero el episodio dejó claro que su figura también vive bajo presión.
Mientras tanto, su equipo de trabajo ha cambiado de forma notable. El segundo entrenador, Piet Cremers, se ha marchado a un club en Bélgica, y James Rowberry ha optado por centrarse en su papel como asistente en el Stoke City. Dos salidas de peso en un vestuario que buscaba estabilidad.
Las respuestas llegan desde dentro del propio fútbol galés. Ashley Williams, excapitán de la selección, se incorpora al cuerpo técnico, al igual que Alan Sheehan, antiguo entrenador del Swansea City. Dos voces con experiencia en vestuarios intensos, que conocen el contexto y el peso emocional de vestir la camiseta de Gales.
Racha preocupante y un reto mayúsculo
El momento deportivo no invita al optimismo fácil. Gales encadena cuatro partidos sin ganar y estos serán sus primeros encuentros oficiales desde el golpe de marzo: la eliminación en los penaltis ante Bosnia-Herzegovina en la repesca que les dejó fuera del Mundial.
Hay más datos que duelen. No vencen a una selección del top 20 del ranking FIFA desde el 2-1 a Croacia en octubre de 2023. Y todavía no han logrado derrotar a un equipo mejor clasificado que ellos desde que Bellamy asumió el banquillo.
Hoy, Gales ocupa el puesto 38 del ranking mundial, su peor posición desde agosto de 2014. Y lo que viene no da respiro: Portugal, Dinamarca, Noruega, Dinamarca. Todos por encima. Todos con aspiraciones altas.
Es, precisamente, el tipo de escenario que define ciclos. Sin Rodon, con Ashford dando el salto, con un cuerpo técnico renovado y una generación que se juega su propio relato, Gales se asoma a la Nations League sin red de seguridad.
La pregunta ya no es solo si pueden competir con la élite. Es si están preparados para hacerlo semana tras semana, bajo las luces más duras del calendario.






