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Bayern inicia la Bundesliga con autoridad y la amenaza de Harry Kane

El telón de la Bundesliga se levanta en Múnich con un mensaje claro: el Bayern no quiere limitarse a revalidar el título, quiere mandar en Europa. Y el primer aviso apunta a ser Stuttgart, en una noche que promete goles, ritmo alto y un protagonista muy reconocible: Harry Kane.

Bayern llega lanzado… y con pólvora de sobra

El equipo de Vincent Kompany ya levantó el primer trofeo del curso con la Supercopa alemana, un 2-1 ante Borussia Dortmund que dejó algo más que una copa en las vitrinas. Dejó la sensación de que el campeón ha recuperado colmillo. El duelo pudo apretarse si el tanto de Ramy Bensebaini en la primera parte hubiera subido al marcador, pero la realidad fue otra: el Bayern se mostró superior en los momentos clave.

Ahora, el campeón abre la defensa de la Bundesliga con un once que mezcla jerarquía y nuevas caras: Neuer; Laimer, Tah, Kim, Stanisic; Kimmich, Pavlovic; Olise, Brown, Díaz; Kane. Un bloque construido para mandar, pero que arrastra una herida conocida: concede atrás.

La cifra es contundente. La temporada pasada, el Bayern marcó en 56 partidos oficiales consecutivos, una racha que precisamente arrancó ante Stuttgart en agosto. Pero ese caudal ofensivo llegó acompañado de grietas: en el 65% de sus encuentros encajó gol. En el Allianz, el dato fue aún más llamativo: en el 71% de sus partidos de Bundesliga marcaron ambos equipos, solo superado por Freiburg y Köln.

El guion, por tanto, no invita a pensar en un choque cerrado.

Stuttgart llega sin complejos

Stuttgart no se presenta en Múnich como simple comparsa. El equipo de Sebastian Hoeness viene de firmar una temporada notable, terminando cuarto en la Bundesliga y ganándose un billete para la Champions League. El matiz es duro: acabó 26 puntos por detrás del Bayern. La distancia con el campeón sigue siendo abismal.

Hoeness apuesta por un once dinámico y vertical: Bredlow; Nartey, Jeltsch, Chabot, Mittelstädt; Prömel, Stiller; Tomas, Undav, Führich; Pejcinovic. Un equipo con piernas, con descaro y con un dato que invita al optimismo ofensivo: el 82% de sus partidos como visitante el curso pasado terminaron con ambos equipos marcando. Solo Frankfurt superó ese porcentaje.

La pretemporada ha reforzado esa sensación de equipo incómodo, capaz de castigar cualquier despiste. El 4-0 en la DFB-Pokal ante Hansa Rostock llega como inyección de confianza. No borra, eso sí, el recuerdo más reciente ante el Bayern: un 3-0 en la final de la Copa alemana. Ni una estadística pesada: Stuttgart no gana en Múnich desde 2018.

Lo que sí respalda al conjunto suabo es la tendencia goleadora de este duelo. Los últimos 17 enfrentamientos directos entre ambos dejaron al menos tres goles. En 12 de ellos, se superó esa cifra. El intercambio de golpes casi forma parte del contrato no escrito entre estos dos clubes.

Un partido que pide goles

Todo apunta a una noche de área a área. El Bayern llega con una racha de seis victorias consecutivas en el tramo final del pasado curso, con triunfos de peso ante Aston Villa, RB Leipzig y Borussia Dortmund. Solo perdió un partido en casa en toda la Bundesliga anterior. El Allianz sigue siendo territorio hostil.

Stuttgart, pese a esa barrera histórica, tiene argumentos para hacerse notar. El patrón reciente lo refuerza: en los últimos cinco partidos del Bayern, siempre marcaron ambos equipos. En tres de los últimos cinco encuentros de Stuttgart ocurrió lo mismo. Las probabilidades de que Neuer y Bredlow se vayan al vestuario con la portería a cero son escasas.

La lógica del choque empuja hacia un Bayern dominante, pero con concesiones. Un escenario perfecto para un marcador amplio, con los locales firmes candidatos a llevarse los tres puntos y el partido superando con holgura los 3,5 goles totales.

Harry Kane, la amenaza constante

En medio de todo, Harry Kane. El delantero inglés aterrizó en Alemania y se adueñó de la Bundesliga con una naturalidad insultante: 36 goles en liga, casi el doble que su perseguidor más cercano, Denis Undav, con 19. No ha dado señales de freno.

En la Supercopa, Kane firmó cinco remates, los mismos que Michael Olise, aunque solo uno fue a puerta. No es un dato que deba engañar. La temporada pasada, el inglés intentó 119 disparos en liga, 67 de ellos entre los tres palos. Promedió 2,53 tiros a puerta por 90 minutos. Es un delantero que vive en el área, que busca portería de manera obsesiva.

Y contra Stuttgart, su idilio es evidente. En su último duelo ante los suabos firmó un hat-trick. De hecho, les marcó dos tripletes la pasada campaña, hasta llegar a ocho goles en cuatro enfrentamientos directos. Casi un tormento personalizado.

Con ese historial, con el Bayern volcado y con un Stuttgart que no suele replegarse del todo, el escenario parece hecho a medida para que Kane vuelva a convertir el área rival en su territorio.

La Bundesliga arranca en Múnich con un campeón que quiere imponer su ley desde el primer día. Stuttgart promete resistencia y goles. La cuestión es otra: ¿quién se atreve a apostar contra Harry Kane en una noche como esta?