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El Barça y su dominio del balón: un inicio de temporada impresionante

La vieja obsesión del Barcelona ha vuelto a mandar. El balón. Tenerlo, mimarlo, moverlo hasta el límite de la paciencia rival. Según destacó este lunes el diario Marca, el equipo azulgrana ha arrancado la temporada con una exhibición continua de posesión y control, especialmente en sus últimos encuentros.

No es solo una sensación estética. Lo dicen los números. Y son contundentes.

Un Barça que pasa y pasa… y no se cansa

En sus tres últimos partidos, ante Valencia, Feyenoord y Levante, el Barcelona superó la barrera de los 700 pases completados. Tres duelos, tres veces por encima de una cifra que antes parecía techo y ahora empieza a parecer rutina.

En Mestalla, frente al Valencia, el equipo cerró el choque con 728 pases completados. En el estreno de la Champions League ante el Feyenoord, subió un peldaño más: 746. Y en el Ciutat de València, el contador apenas bajó: 711 pases.

La secuencia dibuja una tendencia clara. El Barça no solo quiere el balón. Lo monopoliza.

El ejemplo más gráfico llegó en el arranque ante el Levante. Durante los primeros cinco minutos, el conjunto local apenas olió la pelota. Barcelona la hizo circular con una calma casi desafiante, hasta que el dominio se tradujo en el gol de Pablo Torre. El rival corría, el Barça jugaba.

De un inicio titubeante a una máquina de circulación

Lo llamativo es el contraste con las primeras jornadas. Entonces, la maquinaria no giraba con esta precisión.

Ante el Elche, el equipo se quedó en 463 pases. Frente al Athletic Bilbao, subió a 560. Contra el Rayo Vallecano, alcanzó los 585. Cifras respetables, sí, pero alejadas del nivel de control mostrado en la última racha.

Algo ha hecho clic. En los tres encuentros más recientes, el Barcelona ha afinado su circulación, ha acelerado la pelota sin perder la pausa y ha encontrado una versión mucho más cercana a su ideal histórico: mandar a través del pase.

Posesión asfixiante, cifras de récord

El dominio no se mide solo en pases. La posesión firma el mismo relato.

En el Ciutat de València, el Barcelona registró su porcentaje más alto de la temporada: 75% de posesión. Un dato que supera el 74% alcanzado en el estadio del Valencia y el 72% que firmó en la Champions League frente al Feyenoord.

Tres partidos, tres exhibiciones de control territorial y mental. El rival corre detrás del balón, el Barça decide cuándo se juega y a qué ritmo.

Las estadísticas de este tramo inicial de curso apuntan en una única dirección: el equipo catalán está creciendo. El juego se ha afilado, la circulación se ha vuelto más limpia, la identidad se reconoce de inmediato.

El siguiente examen llega el miércoles, ante el Racing Santander. La pregunta ya no es si el Barcelona puede dominar el balón. Es otra, mucho más exigente: ¿será capaz de sostener este nivel de control cuando la temporada entre en su tramo más duro?