Australia confía en Marnus Labuschagne y Cooper Connolly para Tests en Sudáfrica
Marnus Labuschagne sigue con vida deportiva. Contra los pronósticos más impacientes, el bateador ha sido incluido en la lista de 16 jugadores de Australia para la próxima gira de Tests en Sudáfrica, una serie de tres partidos que comenzará en Durban el 9 de octubre.
No es un premio a su forma reciente. Es, claramente, una apuesta a su techo.
El jugador de 32 años no marca un siglo en Tests desde los Ashes de 2023 y viene encadenando números que en cualquier otro caso encenderían todas las alarmas: promedio de 34,91 en 2023, 30,93 en 2024, 20,84 en 2025 y apenas 24,20 en lo que va de este año. Sus últimas entradas ante Bangladesh —1, 31 y 4— reforzaron la sensación de declive.
Aun así, estará en el avión rumbo a la primera gira de Tests de Australia en Sudáfrica desde la serie del escándalo de la “Sandpapergate” en 2018. El contexto no es menor: es un regreso cargado de memoria y presión, y los seleccionadores han decidido que Labuschagne, nacido precisamente en Sudáfrica, forme parte del relato.
No estará, en cambio, en la parte de pelota blanca de la gira. Pero su lugar en el XI inicial de los Tests sigue abierto. No es un descarte. Es un ultimátum deportivo.
Cooper Connolly, la apuesta fresca en un grupo de peso pesado
Entre los nombres ya consagrados aparece una novedad que ilusiona: Cooper Connolly. El all-rounder, con un promedio de 42 con el bate en primera clase tras 13 partidos, vuelve a ser elegido para una gira internacional tras su debut en Tests frente a Sri Lanka en Galle el año pasado.
Su inclusión no es testimonial. Australia viajará con tres opciones de spin: Nathan Lyon, Matt Kuhnemann y el propio Connolly. En una serie comprimida, con poco margen para la recuperación y posibles superficies variables, esa tercera opción de giro puede convertirse en un factor decisivo.
Lista de jugadores para la gira de Tests en Sudáfrica
- Pat Cummins (c)
- Scott Boland
- Alex Carey
- Cooper Connolly
- Cameron Green
- Josh Hazlewood
- Travis Head
- Josh Inglis
- Matthew Kuhnemann
- Marnus Labuschagne
- Nathan Lyon
- Michael Neser
- Matthew Renshaw
- Steve Smith
- Mitchell Starc
- Beau Webster
Jake Weatherald, que ya había perdido su lugar ante Matthew Renshaw tras la derrota ante Bangladesh en Darwin, vuelve a quedar fuera. Otro mensaje claro: la puerta no está cerrada, pero el margen se estrecha.
Ritmo frenético, muchas variantes y un núcleo duro
George Bailey, presidente de los seleccionadores, subrayó el contexto físico y competitivo de la gira: tres Tests en un calendario comprimido, inmediatamente después de seis partidos de un día y con descansos mínimos entre encuentros. La palabra clave es “opciones”.
El núcleo de ritmo impresiona: Pat Cummins, Josh Hazlewood, Mitchell Starc, Scott Boland y Michael Neser forman un bloque de seamers capaz de adaptarse a cualquier superficie sudafricana, desde un verde vivo hasta un terreno más plano y abrasivo.
Detrás de los palos, Alex Carey sigue como wicketkeeper titular, con Josh Inglis como suplente inmediato. En el apartado de all-rounders, Cameron Green y Beau Webster completan un grupo versátil, diseñado para ajustar el XI según la lectura de cada pitch y el desgaste acumulado.
Labuschagne, entre la memoria y el veredicto
El caso de Labuschagne domina el debate. Sus números recientes lo exponen. Su historial y su capacidad para ocupar el crease durante horas lo sostienen.
Australia no sólo viaja a Sudáfrica para disputar una serie más. Vuelve al escenario del episodio que marcó a una generación y redefinió la cultura del equipo. En ese contexto, mantener a Labuschagne es también una declaración: todavía confían en que puede ser parte de la próxima versión ganadora de este grupo.
La gira ofrecerá poco refugio. Calendario comprimido, rivales duros, memoria fresca de caídas recientes y una competencia interna feroz. Para algunos, como Connolly, es una oportunidad de irrumpir definitivamente. Para otros, como Labuschagne, puede ser la última gran prueba antes de que la paciencia se agote.
La lista ya está cerrada. Lo que queda por definir, en los próximos meses, es quién seguirá en ella cuando termine la batalla en Sudáfrica.






