Athletic y Alavés se preparan para el derbi vasco
El calendario marca miércoles 20 de septiembre de 2026 y en Bilbao hay una fecha subrayada en rojo. San Mamés vuelve a vestirse de derbi con la visita de Deportivo Alavés, un choque temprano en LaLiga 2026-27 que llega con sensaciones muy distintas a ambos lados de la A-8.
Hace apenas unos meses, en mayo, Athletic Club se impuso 2-4 en Mendizorroza en el último duelo oficial entre ambos. Una victoria contundente a domicilio que todavía escuece en Vitoria. Pero el precedente inmediato en La Catedral cuenta otra historia: en septiembre de 2025, Alavés asaltó San Mamés con un 0-1 que silenció el estadio. El equilibrio reciente entre ambos añade tensión a un partido que suele ir más allá de los puntos.
Un Athletic tocado que necesita encenderse
El arranque de curso no ha sido amable con el equipo bilbaíno. Solo una victoria en sus últimos cinco partidos, y ni siquiera en competición oficial: un 3-0 en un amistoso ante Burgos CF. Demasiado poco para un club que se exige estar arriba desde el primer día.
El golpe más reciente, un 1-3 en casa ante Sevilla en la jornada inaugural de LaLiga el 22 de agosto, ha dejado dudas en la grada. Antes ya habían caído por 3-1 frente a Real Zaragoza, 1-0 ante Atalanta y 3-1 contra Marseille en pretemporada. Seis goles a favor, ocho en contra en ese tramo. Un equipo que marca, sí, pero que concede demasiado y a menudo en momentos clave.
San Mamés, sin embargo, suele dictar otra ley. El derbi llega como oportunidad inmediata para cambiar el relato: ganar al vecino, calmar el ruido y encender una temporada que, de lo contrario, puede empezar a torcerse demasiado pronto.
Un Alavés en buena dinámica y con confianza
Mientras tanto, Deportivo Alavés aterriza en Bilbao con un tono muy distinto. Cuatro victorias en sus últimos cinco encuentros entre pretemporada y Liga, y una sensación clara de solidez. Ocho goles a favor, solo dos en contra en ese tramo, con dos porterías a cero. Equipo compacto, fiable, incómodo.
En LaLiga, el arranque ha sido notable: 3-0 a Getafe en la primera jornada y un 1-1 de oficio en el campo de Rayo Vallecano el 20 de agosto. Entre medias, triunfos veraniegos por 3-0 ante Castellón y 0-1 en el campo de Girona que han reforzado la idea de un bloque que sabe a qué juega y cómo sufrir.
Con ese respaldo, el viaje a San Mamés se presenta como un examen, pero también como una oportunidad: puntuar en Bilbao significaría confirmar que este inicio no es un simple espejismo de agosto.
Entradas: cómo estar en San Mamés
El escenario es mayúsculo y las butacas, cotizadas. Quien quiera vivir el derbi en directo tiene varias vías claras.
El canal principal es el propio Athletic Club. A través de su portal oficial de venta de entradas se gestiona tanto el acceso general como las localidades VIP para San Mamés. Lo habitual es que las entradas salgan a la venta para el público entre dos y tres semanas antes del partido, con prioridad para socios y personas abonadas en las primeras fases.
Para quienes prefieran el trato directo, la taquilla del estadio en San Mamés abre en los días previos y el mismo día de partido, siempre supeditada a la disponibilidad de asientos. Cuando el rival es Alavés y el calendario marca derbi, esperar al último momento suele ser un riesgo.
Los seguidores del conjunto vitoriano que quieran ubicarse en la zona visitante deben acudir a los canales oficiales de Deportivo Alavés. El club distribuye esas entradas entre sus socios y suscriptores, organizando el desplazamiento del grueso de su hinchada.
Si el papel se agota por las vías oficiales, entra en juego el mercado de reventa. Plataformas especializadas como StubHub acostumbran a listar entradas para partidos de LaLiga, con precios marcados por la demanda de última hora y la ubicación en el estadio.
Cuánto cuesta ver el derbi en La Catedral
La horquilla de precios para este Athletic–Alavés en San Mamés es amplia y se ajusta al bolsillo y a la perspectiva de cada aficionado.
En la venta oficial, las entradas de acceso general suelen situarse entre 30 y algo más de 150 euros, según la zona y la categoría. Para un aficionado medio, las opciones más habituales se mueven en estos rangos:
- Entrada general estándar: entre 35 y 80 euros para localidades en anillo superior, fondos o laterales, las zonas más habituales para el público que simplemente quiere estar dentro y sentir el ambiente.
- Asientos premium y anillos inferiores: entre 85 y 150 euros para ubicaciones en tribunas principales o zonas centrales laterales, con mejor visibilidad y mayor cercanía al césped.
- VIP y hospitalidad: entre 180 y más de 350 euros, con asientos preferentes, acceso a zonas exclusivas, salones y servicios de restauración previa al encuentro.
En el mercado secundario, los precios suelen subir. En plataformas de reventa, las entradas de nivel básico tienden a arrancar en torno a los 68–79 euros, mientras que asientos de categoría superior pueden moverse en medias cercanas a los 120–140 euros o más, dependiendo de cómo se caliente el partido en los días previos.
Un duelo reciente muy parejo
Los últimos cruces entre Athletic y Alavés dibujan un equilibrio que alimenta la intriga. El 2 de mayo de 2026, el conjunto bilbaíno firmó un 2-4 en Mendizorroza en LaLiga, un triunfo de autoridad fuera de casa. Antes, en septiembre de 2025, Alavés había golpeado primero con un 0-1 en San Mamés, demostrando que no le intimida La Catedral.
En el cómputo de los últimos cinco enfrentamientos, repartidos entre Liga y un amistoso de pretemporada, ninguno de los dos ha impuesto una hegemonía clara. Hay victorias en ambos bandos y un patrón evidente: son partidos que rara vez se resuelven sin pelea.
Esa es la carga que llevará el derbi de septiembre: un Athletic herido, obligado a reaccionar ante su gente, frente a un Alavés que llega en forma y con la memoria fresca de su último golpe en Bilbao. La pregunta no es solo quién se llevará los puntos, sino qué equipo saldrá de San Mamés con el relato de su temporada reforzado.






