logo

Aryna Sabalenka avanza a la final del US Open tras vencer a Jessica Pegula

Aryna Sabalenka no levanta el pie del acelerador en Nueva York. La defensora del título volvió a imponer su ley en Flushing Meadows y desarmó a la ídola local Jessica Pegula con un 7-5, 6-2 contundente que la instala de nuevo en la final del US Open.

Tres finales seguidas en este torneo. Veinte victorias consecutivas sobre el cemento neoyorquino. Y la sensación de que, cuando aprieta el puño, el estadio entero entiende que muy pocas pueden seguirle el ritmo.

De la frustración al rodillo

El partido no empezó cómodo para la bielorrusa. Sabalenka gesticulaba, se quejaba, miraba al box. Los errores no forzados se acumulaban mientras Pegula entraba en calor antes que ella, firme desde el fondo, limpia de golpeo, con el público empujando cada punto.

Durante buena parte del primer set, Pegula pareció más estable, más clara de ideas. Pero Sabalenka tiene un don: puede estar al borde del colapso y, de pronto, encontrar la tecla. Cuando el marcador llegó al 6-5, lo hizo. Ajustó la mira, endureció el impacto y atacó sin concesiones. Quebró, cerró el set y cambió por completo el tono de la noche.

A partir de ahí, el partido se inclinó de forma brutal. La número uno del mundo —que perderá el trono del ranking el lunes— se adueñó de la pista con una autoridad casi intimidante. Pegula, que había arrancado suelta, empezó a quedarse sin respuestas ante una oleada de golpes ganadores: 29 winners de Sabalenka por solo 12 de la estadounidense. El 6-2 del segundo parcial fue casi una consecuencia lógica del vendaval.

Una rivalidad que se inclina

Para Pegula, de 32 años, la historia vuelve a ser dolorosamente familiar. Era la única semifinalista sin un título de Grand Slam, y otra vez se topó con el mismo muro. Sabalenka ya le había negado el gran sueño en la final de 2024 y la había eliminado también en las semifinales del año pasado. La estadounidense se había tomado una pequeña revancha en junio, en el Berlin Open, pero en el escenario grande la balanza sigue cayendo del lado de la bielorrusa.

Sabalenka lo reconoció en la pista, todavía con la adrenalina en la voz: la última vez que se midió a Pegula, dijo, casi le resultó “imposible” ganar. En Nueva York, en cambio, volvió a desplegar ese tenis pesado, agresivo, que cuando entra a pista parece arrasar todo a su paso.

Tras la sombra de Serena

El desafío que tiene ahora delante no es menor. Sabalenka persigue un registro reservado a leyendas: convertirse en la primera jugadora desde Serena Williams en conquistar tres títulos consecutivos del US Open en individuales. En la era Open solo Serena y Chris Evert han logrado esa secuencia. No es una estadística cualquiera, es territorio histórico.

La bielorrusa, cuatro veces campeona de Grand Slam en individuales, lleva sin perder en Nueva York desde la final de 2023 ante Coco Gauff. Esa derrota dejó cicatriz y, durante meses, su temporada pareció entrar en una especie de vaivén: ganó el “Sunshine Double” en Indian Wells y Miami en marzo, pero luego se despidió en cuartos de final en Roland Garros y en octavos en Wimbledon. Justo cuando se empezaban a alzar dudas sobre su defensa del título, ha respondido con su versión más fiable: solo un set cedido camino a otra final.

Un dominio absoluto en pista dura

El triunfo ante Pegula no solo la mete en otra final, también rompe un registro de la era Open: Sabalenka encadena ya más finales de Grand Slam en pista dura que ninguna otra jugadora, habiendo alcanzado todas las definiciones sobre su superficie predilecta desde el Australian Open de 2023.

Ahora le espera el último peldaño: Elena Rybakina, campeona del Australian Open y futura número uno del mundo, o Coco Gauff, la misma que la privó del título en 2023 y que volvería a tener a la grada de su lado. Dos amenazas de peso, dos estilos distintos, un mismo premio.

Sabalenka ya ha dejado claro que está “desesperada por ganar” y que quiere este título “con todas sus fuerzas”. Viendo cómo ha arrasado hasta la final, la pregunta es otra: ¿quién se atreve a pararla en su pista favorita, en el escenario donde se está construyendo una dinastía?