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Arthur Fery a un paso del título en Winston-Salem: primera final ATP

Arthur Fery sigue escribiendo a toda velocidad un relato que, hace apenas dos meses, parecía ciencia ficción. El británico de 24 años disputará en Winston-Salem su primera final del circuito ATP después de que James Duckworth se retirara lesionado en las semifinales cuando el marcador señalaba 6-4 y 2-1 a favor del jugador nacido en Gran Bretaña.

El partido había arrancado con Fery mandando con convicción. Se llevó el primer set por 6-4 y obligó al australiano a pedir tiempo médico al término de la manga. Duckworth intentó continuar, volvió a pista, pero su cuerpo dijo basta al inicio del segundo parcial. Mano al brazo, gesto serio y apretón de manos. Partido terminado, camino despejado para Fery.

No era, ni mucho menos, la forma soñada de alcanzar una primera final.

“Estoy muy contento de estar en la final”, dijo Fery tras el encuentro. “No es para nada la manera en la que quería que terminara. Espero que James se recupere pronto y pueda descansar para la próxima semana. Pero estoy muy feliz de haber pasado”.

Detrás de esa frase hay un contexto demoledor. Hace solo ocho semanas, antes de irrumpir en las semifinales de Wimbledon, Fery estaba fuera del top 100. Hoy se ha instalado en el número 33 del mundo, la mejor clasificación de su carrera, y ha desbancado a Cameron Norrie como nuevo número uno británico. Ascenso vertiginoso. Sin red, sin red de seguridad y sin freno.

En Winston-Salem, además, ya ha dejado su pequeña marca en la historia: es el primer británico que alcanza la final de este ATP 250 en Carolina del Norte. Un torneo que, en su caso, se ha convertido en perfecto trampolín hacia algo más grande.

Al otro lado de la red, este sábado le espera Ignacio Buse. El peruano, de 22 años y número 36 del ranking, se ganó su sitio en la final tras imponerse al francés Benjamin Bonzi por 6-2, 4-6 y 6-1. Partido serio, marcador contundente en el set definitivo y una declaración de intenciones: Buse llega con confianza y con un objetivo claro, levantar su segundo título de la temporada.

Ya sabe lo que es hacerlo en un escenario de peso. En mayo se coronó en el ATP 500 de Hamburgo tras derrotar a Tommy Paul, una victoria que lo puso definitivamente en el mapa del circuito. Ahora, en Winston-Salem, busca confirmar que no fue un destello aislado.

La final ofrece un choque sugerente: dos jugadores jóvenes, en pleno despegue, con estilos agresivos y un mismo horizonte inmediato, el US Open. Fery afrontará su primera final ATP justo antes de aterrizar en Nueva York, donde se quedó a las puertas de ser cabeza de serie. El sorteo, caprichoso, le ha emparejado en primera ronda con el italiano Lorenzo Musetti, decimotercer cabeza de serie.

Nada de calentamiento suave en Flushing Meadows. Pero antes, una cita que puede cambiarle aún más la vida.

Para Fery, Winston-Salem no es solo una oportunidad de estrenar palmarés. Es la confirmación de que su carrera ha entrado en otra dimensión desde aquella carrera inolvidable en Wimbledon. Para Buse, es el escenario ideal para consolidar un año que ya tiene un título de peso y que puede terminar de despegar con otro trofeo en la vitrina.

Uno busca el primer título. El otro, el segundo de 2024. Los dos llegan lanzados. La pregunta, a estas alturas de temporada, ya no es si Arthur Fery pertenece a la élite.

La cuestión es hasta dónde puede llegar ahora que ha encontrado la puerta de entrada y se ha atrevido a cruzarla.