Arteta ve cerca el regreso de Timber y Arsenal se prepara para Sunderland
Mikel Arteta empieza a ver luz verde en la enfermería. Jurrien Timber está muy cerca de reaparecer con Arsenal, un retorno esperado desde hace meses y que llega en un momento clave para los vigentes campeones de la Premier League.
El lateral neerlandés no juega con los Gunners desde la final de la Champions League de la pasada temporada, pero ya viajó con la plantilla en la victoria por 0-1 en el campo del Napoli a mitad de semana. No tuvo minutos, sí presencia. Y eso, en el lenguaje de los entrenadores, suele ser la antesala del regreso.
Esta semana ha seguido entrenando con el grupo y Arteta abrió la puerta a verle ya este sábado por la tarde ante Sunderland. No lo confirmó, pero dejó claro que la opción está sobre la mesa. El técnico solo se permitió un breve “vamos a ver” sobre su situación, aunque el simple hecho de integrarse de nuevo en la dinámica ya supone un impulso para un equipo que quiere prolongar su inicio perfecto de curso.
La posible vuelta de Timber llega, además, en un contexto relativamente benigno en cuanto a lesiones. Ben White terminó tocado el partido en Italia, fue sustituido, pero las noticias posteriores fueron tranquilizadoras: está bien. Con él disponible, el parte médico de Arsenal se reduce a William Saliba y, quizá, Cristhian Mosquera.
El joven defensor, que se perdió las victorias ante Chelsea y Napoli por un golpe, también centró parte del informe de Arteta. El entrenador aseguró que Mosquera está “realmente bien”, pero dejó entrever que puede volver a quedarse fuera este fin de semana. Un matiz importante: no es un problema grave, pero sí lo suficiente como para no forzar en pleno mes de septiembre.
Así, el regreso de Timber gana todavía más peso. Aporta jerarquía, versatilidad y descanso para una zaga que afronta un calendario cargado desde muy pronto. Para un campeón que quiere repetir, cada pieza cuenta.
El equipo llega a Sunderland con el viento a favor. El 2-1 ante Chelsea dejó a Arsenal con pleno de triunfos en las tres primeras jornadas de la defensa del título. Ritmo alto, confianza, sensaciones de bloque consolidado. Pero el viaje al Stadium of Light trae recuerdos incómodos.
En su última visita, el pasado noviembre, Sunderland frenó en seco una racha de once victorias consecutivas de los de Arteta con un 2-2 que aún escuece. Arsenal remontó para ponerse por delante, parecía tener el partido bajo control… hasta que Brian Brobbey apareció en el tiempo añadido para firmar el empate. Dos puntos que volaron en el último suspiro y una lección que el vestuario no ha olvidado.
Arteta lo dejó claro: allí ya se dejaron puntos y, otra vez, en el último minuto. Aquella noche, dijo, el equipo “experimentó y aprendió mucho”. No quiere que se repita el mismo guion. El plan pasa por hablar en detalle con la plantilla sobre todo lo que deben vigilar, dónde quieren llevar el partido y cómo neutralizar las fortalezas de Sunderland.
Arsenal llega como campeón, como líder perfecto y con la posible reaparición de un defensor de élite. Sunderland, como el rival que ya demostró que puede aguar la fiesta en su estadio. La temporada apenas comienza, pero noches como la del sábado empiezan a marcar el tono de una defensa del título que no admite relajaciones.






