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Arsenal: un mercado sólido pero a un fichaje del sobresaliente

Ocho salidas de peso, más de 100 millones ingresados y un vestuario afinado al gusto de Mikel Arteta. De ahí el 8/10 que recibe el mercado de Arsenal.

Gabriel Jesus, Gabriel Martinelli, Leandro Trossard, Christian Norgaard, Fabio Vieira, Ethan Nwaneri (cedido), Jakob Kiwior y Reiss Nelson ya no forman parte del día a día en el club. Salvo Nwaneri, al que se le sigue viendo un futuro enorme, todos fueron considerados prescindibles. Resultado: caja fuerte reforzada y una masa salarial aligerada, especialmente con la marcha de Jesus.

El gran “pero” está claro. Si Arsenal hubiera cerrado un extremo zurdo para reemplazar a los dos que salieron, el balance rozaría el sobresaliente. Nombres como Vinicius Junior o Julian Alvarez se pusieron sobre la mesa. Eran operaciones casi imposibles, pero el hecho de que el club estuviera en esa conversación habla del estatus actual de la entidad.

La decepción por no ver a uno de ellos en el Emirates es real, pero la mayoría de aficionados entiende el contexto. Lo que cuesta más aceptar es que los dos grandes atacantes de banda izquierda del curso pasado no hayan tenido un relevo directo. El club lo intentó tras el culebrón Vinicius, pero no apareció el perfil adecuado.

Toca improvisar en ese costado. En el club están convencidos de que hay recursos. Christos Tzolis, pese a un partido titubeante en Villa Park, ha dejado muy buenas sensaciones y ya se ha ganado el cariño de la grada. Eberechi Eze también ha demostrado que puede rendir ahí. Noni Madueke y Bukayo Saka son otras dos cartas que Arteta puede girar hacia la izquierda cuando lo requiera el guion.

Ese movimiento, además, abre minutos por la derecha para Max Dowman, otro de los proyectos que el técnico quiere acelerar. Incluso existe la idea de ver a Riccardo Calafiori unos metros más arriba, en una reinterpretación de rol que recuerda a lo que Arteta hizo en su día con Mikel Merino o Myles Lewis-Skelly.

No hubo extremo zurdo. Tampoco nueve. Pero el entrenador sale de la ventana con más variantes en casi todas las líneas. Basta mirar el banquillo en Villa Park para entenderlo: si las lesiones respetan, Arsenal presenta una profundidad notable en defensa y en el centro del campo. Hoy puede rotar piezas enteras en esas zonas sin que el nivel competitivo se desplome.

El gran éxito está en los dos nombres que Arteta marcó en rojo desde el primer día: Bruno Guimaraes y Ezri Konsa. Llegaron ambos. Con ellos, y pese a esa banda izquierda por terminar de afinar, el mercado de Arsenal se cierra con la sensación de que el equipo está mejor armado que hace unos meses… aunque el veredicto final, como siempre, lo dictará la pelea por el título.