Ángel Reese: No voy a disculparme por mi cuerpo
Ángel Reese se ha convertido en los últimos años en una de las deportistas más visibles del planeta. Su impacto en el baloncesto ha ido de la mano de una presencia masiva en redes sociales y en la industria de la moda. Y con esa exposición ha llegado también una oleada constante de miradas, juicios y críticas cada vez que publica una foto en bikini.
Ella, lejos de recular, ha decidido plantar cara.
De LSU a SI Swimsuit
Cuando aún jugaba en la NCAA con LSU Tigers, en 2023, Reese dio un paso que marcó un antes y un después en su imagen pública: posó por primera vez para SI Swimsuit. No fue una sesión tímida. Llevó tangas y bañadores muy reveladores, un terreno que, según reconoció entonces, pensó que le incomodaría.
Sin embargo, la experiencia la reafirmó.
Reese explicó que el ambiente del reportaje la ayudó a sentirse segura, subrayando algo que repite como un mantra: entrena duro, cuida su cuerpo y abraza cada marca que tiene. En su propia visión, pocas veces se siente tan atractiva como cuando lleva un traje de baño.
Ese fue el punto de partida de una carrera paralela, ya no solo como estrella del baloncesto, sino como rostro de grandes firmas.
Victoria’s Secret y un hito para el deporte profesional
Un año después, Reese dio otro golpe sobre la mesa: se convirtió en la primera atleta profesional en protagonizar el Victoria’s Secret Fashion Show. Un territorio históricamente reservado a modelos, no a jugadoras.
Su mensaje fue directo. No piensa esconder su físico ni disimularlo. Dice que trabaja “durísimo” para tener ese cuerpo y que la sensualidad es algo que le gusta y que siempre ha decidido abrazar, no ocultar.
La relación con la marca no se quedó en una aparición puntual. Este mismo año, Reese volvió a romper moldes al convertirse en la primera jugadora de la WNBA en encabezar una campaña de Victoria’s Secret. Un nuevo cruce entre deporte de élite y moda íntima que la sitúa como referencia para una nueva generación de atletas que ya no quieren elegir entre competir y posar.
“Soy una mujer hermosa, tengo un buen cuerpo”
Esa mezcla de baloncesto, moda y exposición constante tiene un precio. Cada vez que Reese sube una foto en bikini o con ropa sugerente, una parte del público se lanza a sexualizarla o a cuestionar lo que viste. Ella ha decidido responder desde su propio altavoz.
En su podcast, Unapologetically Angel, abordó de frente el tema y dejó clara su postura: no va a pedir perdón por sus fotos ni por su forma de vestir.
Reese se definió como una mujer hermosa, con un buen cuerpo por el que trabaja a diario. Defendió que, si quiere publicar una foto en bikini, debería poder hacerlo sin que se la reduzca a un objeto sexual. Y añadió un matiz que suele olvidarse: detrás de la celebridad hay una chica de 22 años a la que muchos ya no miran como tal, sino solo como un personaje público.
Sin marcha atrás
La jugadora ha dejado pocas dudas sobre su hoja de ruta. Va a seguir entrenando, compitiendo y posando. Va a seguir subiendo fotos en bikini. Y lo hará sin disculparse, por más ruido que se genere a su alrededor.
En un deporte que todavía pelea por el respeto mediático y económico, Reese está trazando una línea propia: la de la atleta que se niega a elegir entre dominar en la pista y controlar su imagen fuera de ella. Y, a juzgar por su determinación, no parece que vaya a cambiar de idea pronto.






