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Análisis del verano en Bournemouth: fichajes y salidas clave

Con la ventana de fichajes cerrada hasta enero, en Bournemouth ya se ha pasado del rumor al balance. Toca mirar a lo que hay… y a lo que ya no está.

En los micrófonos de BBC Radio Solent, el aficionado de los Cherries Josh Wyatt no dudó en ponerle nota al verano del club: un siete sobre 10. Notable, con margen para más, pero lejos del desastre que muchos temían.

El “chollo” bajo palos

Para Wyatt, la ganga del mercado tiene nombre y apellidos: Michele Di Gregorio. Un fichaje silencioso, en forma de cesión, pero que él considera clave.

“Creo que traer un portero suplente es crucial”, explicó, recordando el caso de Djordje Petrovic la temporada pasada. Entonces, la competencia cambió el panorama. La llegada de Christos Mandas y Fraser Forster apretó al serbio, que había arrancado con dudas. La respuesta fue contundente: otro portero, más seguro, más fiable.

Contra Everton, Petrovic volvió a justificar esa confianza con varias paradas de nivel. Y ahí encaja la lógica de Wyatt: pagar alrededor de un millón de libras por un guardameta que fue titular en Juventus la pasada campaña le parece un negocio redondo. Un coste mínimo para una posición que, cuando falla, se paga carísima.

Antonio Silva, el fichaje para ilusionarse

Si Di Gregorio es el chollo, Antonio Silva es el diamante. El central portugués es, para Wyatt, el fichaje llamado a brillar.

“Ya lo hemos visto”, apuntó. Un defensa joven, sereno, con jerarquía impropia de su edad y con el perfil de futbolista que, en un par de años, podría estar jugando en un gigante europeo. Bournemouth, mientras tanto, disfruta de un zaguero que eleva el techo competitivo del equipo y da otro aire a la línea defensiva.

No es un fichaje para rellenar plantilla. Es un movimiento de ambición.

La herida Senesi

No todo son aplausos. Cuando se trata de salidas, Wyatt tiene claro a quién va a echar más de menos: Marcos Senesi, ahora en Tottenham.

El argentino firmó una temporada sobresaliente, hasta el punto de llevarse varios galardones internos: Player of the Season y Players’ Player of the Season. Un defensa que no solo rendía, sino que también mandaba, que sostenía al equipo en noches complicadas.

Perderlo ya dolía. Perderlo gratis, todavía más. Y que se marche a un rival directo, a un Tottenham que terminó por debajo en la tabla el curso pasado, convierte la operación en una espina clavada. “Definitivamente Senesi será una gran ausencia”, lamentó Wyatt. Es el tipo de futbolista que no se reemplaza de un día para otro.

Un verano notable… y una base intacta

Pese a esa salida dolorosa, el balance final de Wyatt es positivo. Habla de un club que ha sabido retener a sus nombres importantes, mantener el núcleo del vestuario y reforzar posiciones clave con inteligencia, sin grandes estridencias, pero con criterio.

Se va Senesi, sí. Pero llegan competencia en la portería, un central de enorme proyección y, sobre todo, permanece el esqueleto del equipo que compitió bien el año pasado.

El mercado ya está cerrado. Ahora le toca al césped demostrar si ese “siete sobre 10” se queda corto o si, con el tiempo, parecía incluso demasiado generoso.