Álvaro Morata señala a Lamine Yamal como su candidato al Balón de Oro
Álvaro Morata habla desde otro lugar. Ya no desde los focos de la élite europea, sino desde la Segunda División, con la camiseta del Leganés, pero con la misma autoridad de quien ha vivido todas las alturas del fútbol. En una entrevista en Cadena COPE, el delantero madrileño no dudó al señalar a su gran candidato para el próximo Balón de Oro: Lamine Yamal.
Ni rodeos ni prudencia diplomática. Para Morata, el talento nacional español merece el máximo reconocimiento individual del fútbol mundial, y el nombre que coloca en primera línea es el del extremo formado en La Masia. En esa lista imaginaria de aspirantes, el capitán de la nueva etapa en Leganés sitúa al joven del Barcelona al nivel de gigantes consolidados como Rodri, Khvicha Kvaratskhelia o Kylian Mbappé.
Morata, que ha compartido vestuario y delantera con Yamal en la selección, subraya algo que no siempre se ve desde la grada o la pantalla: la ética de trabajo del adolescente. No solo es talento desbordante, es obsesión por el detalle. El delantero destacó la inteligencia futbolística del joven, cómo estudia los partidos, cómo prepara cada cita, cómo se comporta ya como un veterano en un cuerpo de 19 años.
Su admiración no nace de vídeos ni de resúmenes. Nace de lo que vio de cerca. Morata recordó el impacto del extremo cuando apenas era un chico de 16 años y ya “dominaba Europa”, una irrupción que dejó huella en quienes compartían con él entrenamientos y partidos. Lo que el delantero ha visto “con sus propios ojos”, dice, es sencillamente increíble.
No es una frase hueca. Los números y los recuerdos lo sostienen. Morata y Yamal han coincidido ya 15 veces con la camiseta de España desde aquella noche en Georgia, en septiembre de 2023, que abrió una nueva etapa para La Roja. Aquel día, Yamal marcó en su debut internacional y Morata firmó un hat-trick. Un partido que, visto con perspectiva, parece el prólogo de una era.
Desde entonces, el palmarés del canterano del Barcelona se ha disparado a una velocidad que rompe cualquier escala habitual. Ocho títulos mayores ya adornan su trayectoria, incluido un triplete doméstico con el Barça en la campaña 2024-25. Liga, Copa y Supercopa para un futbolista que, por edad, debería estar apenas asomando la cabeza al primer equipo.
Y eso es solo la parte de clubes. Con España, Yamal ha encadenado títulos que suelen pertenecer a carreras completas, no a inicios fulgurantes: campeón de la Eurocopa 2024, campeón de la Nations League y, sobre todo, campeón del mundo en 2026. Nadie antes había levantado los dos grandes trofeos de selecciones siendo tan joven. Nadie.
Por eso su presencia en la lista de 30 nominados al Balón de Oro 2026 no es un gesto simbólico ni un premio al futuro. Es una candidatura real. Firme. La inclusión de su nombre entre los aspirantes consolida la sensación de que no solo compite, sino que parte como uno de los grandes favoritos al Golden Ball.
El desenlace llegará el 26 de octubre, en una gala brillante en Londres, donde se conocerá el ganador del Balón de Oro 2026. Hasta entonces, Yamal tiene claro el guion: sostener su nivel con el Barcelona, seguir marcando diferencias en la Liga y en Europa, y obligar a los votantes a mirar una y otra vez sus números, sus actuaciones, su influencia.
Morata ya ha emitido su voto moral. El resto del mundo del fútbol, muy pronto, tendrá que decidir si comparte su visión o si retrasa, una vez más, el momento de coronar al nuevo rostro de esta generación.






