Alex Eala: La joven estrella filipina que brilla en el US Open 2026
En Nueva York, Alex Eala ya no solo llama la atención por su tenis. También por cómo entra en escena.
En plena semana del US Open 2026, la joven filipina se encontró bajo la mirada más influyente del mundo de la moda: Anna Wintour. La legendaria editora, habitual en las gradas de los grandes torneos, acudió el martes 25 de agosto al partido de exhibición entre Roger Federer y Andy Roddick… y terminó hablando de Eala.
Durante una entrevista difundida en las redes oficiales del torneo, Wintour reflexionó sobre el cruce entre la pista y la pasarela, con dos referentes claras en mente: Serena Williams y Naomi Osaka, jugadoras que han convertido la moda en una extensión de su juego. En medio de ese discurso apareció en pantalla la imagen de Eala, y la británica no dejó pasar la oportunidad.
Se refirió a ella como “la joven estrella filipina” y destacó cómo, incluso a su edad, se percibe su curiosidad por la moda, sus ganas de aprender y de seguir de cerca ese universo. Para Wintour, ese interés no es un detalle menor, sino parte de una “maravillosa especie de matrimonio” entre deporte y moda que, según ella, vive un momento dorado.
Las palabras no se quedaron en el aire. Wintour y Eala llegaron a saludarse en el propio evento tenístico, estrechándose la mano en una escena captada en video y compartida por el usuario de Facebook Rulee Occiano. Un instante breve, pero cargado de simbolismo: la promesa del tenis asiático frente a una de las figuras más poderosas de la industria fashion.
Eala aterrizó en Nueva York con algo más que estilo. A sus 21 años, viene de alcanzar el mejor ranking de su carrera: número 18 del mundo en la clasificación de la WTA, un salto que confirma su progresión dentro del circuito. El contexto no podía ser más propicio para que su imagen se amplificara.
No es casual que el radar de Wintour la haya detectado. La filipina se ha ganado una reputación por sus elecciones de vestuario: propuestas modernas, limpias, con un aire femenino marcado pero sin estridencias, que encajan con naturalidad en la estética del tenis actual. No busca disfrazarse de estrella; se comporta como tal.
En un deporte donde cada vez pesa más la construcción de la marca personal, Eala empieza a moverse con soltura en los dos frentes. Sobre la pista, una top 20 en ascenso. Fuera de ella, una figura que ya hace girar cabezas en los palcos más exclusivos de Flushing Meadows.
La pregunta es cuánto tardará en convertir ese brillo estilístico en un impacto igual de contundente en las rondas finales del US Open. Porque si algo quedó claro en Nueva York es que el escaparate ya lo tiene. Ahora le toca al tenis escribir el siguiente capítulo.






