10 jugadoras clave en el Mundial femenino de la FIBA
Kara Lawson lo tiene claro: no hay tiempo para lamentos. Sin A’ja Wilson ni Kelsey Plum por problemas de salud, la seleccionadora de Team USA mira al Mundial femenino de la FIBA en Berlín como el torneo más duro de la era reciente… y aun así no pierde un segundo pensando en quién falta.
“No tenemos tiempo para preocuparnos por quién no está”, marcó el tono. El mundo se ha acercado. El margen de error se ha encogido. Y en ese escenario, el talento individual será decisivo.
Estas son las 10 jugadoras a seguir en Berlín, por lo que ya han demostrado en el escenario internacional.
10. Han Xu (China): una muralla con mano suave
Con 2,06 metros, Han Xu vuelve a un Mundial por tercera vez y lo hace como una de las referencias interiores del torneo. En el clasificatorio de Wuhan firmó 12,4 puntos y 5,6 rebotes, además de un premio a Jugadora del Partido ante Brasil.
Su tamaño impresiona, pero lo que realmente descoloca es su toque. Tira con suavidad, abre la pista y castiga cualquier rotación lenta. Y no llegará sola: Li Yueru (2,01) y la adolescente Zhang Ziyu, listada con 2,18 y elegible para el draft de la WNBA en 2027, completan un juego interior que pondrá a prueba de inmediato a Team USA en el debut.
China no será un simple obstáculo de primera fase. Será un examen de estrés.
9. Megan DiLeo (España): el motor de una aspirante
El ranking de poder de FIBA sitúa a España en el puesto 3. Esa etiqueta tiene nombre propio: Megan DiLeo.
La pívot de 1,93 fue la máxima anotadora (18,0 puntos) y reboteadora (9,3) de España en los Juegos Olímpicos de París 2024, y llega al Mundial en el mejor momento de su carrera con Portland Fire en la WNBA. Domina el rebote, corre la pista y sabe castigar desde media distancia.
Será su debut mundialista, pero no su primera gran responsabilidad. Deberá sostener a un bloque joven en el que también destacan Awa Fam y María Conde. Si España quiere estar en la pelea por las medallas, DiLeo tendrá que jugar como una estrella… todos los días.
8. Julie Allemand (Bélgica): la brújula de las Cats
Emma Meesseman es el gran nombre de Bélgica, pero el pulso del equipo pasa por las manos de Julie Allemand. La base de Toronto Tempo llega a Berlín como una de las directoras de juego más influyentes del torneo.
En el clasificatorio de Wuhan, donde Bélgica selló su billete, fue nombrada MVP tras promediar 9,4 puntos, 5,6 asistencias y 3,4 robos. En un partido ante Sudán del Sur robó siete balones, récord histórico en un encuentro de las Clasificatorias del Mundial.
Su impacto no se queda ahí. Con Fenerbahçe fue MVP de la Final Six de la EuroLeague Women 2025-26, liderando el título. Y con Bélgica suma dos oros en EuroBasket (2023 y 2025), siempre en el Quinteto Ideal.
Cuando ella marca el ritmo, Bélgica parece un equipo de otro nivel.
7. Mai Yamamoto (Japón): pequeña estatura, impacto gigante
En Las Vegas Aces ya se ha ganado a la afición, pero Mai Yamamoto lleva años siendo una veterana de guerra en el mapa FIBA. Siete torneos de máximo nivel, incluido el Mundial 2022 y los Juegos de París 2024, avalan a la base de 1,63.
Ante Estados Unidos en París, en el debut olímpico, se fue a 17 puntos, 3 rebotes y 5 asistencias pese a la derrota por 102-76. Japón ganó el oro en la FIBA Asia Cup 2021 con ella en la rotación clave y fue plata en 2023.
Su carta de presentación en Berlín será la misma: un tiro exterior casi automático. En el preolímpico de 2024 anotó el 64% de sus triples. En el clasificatorio mundialista de San Juan, un 50% desde el perímetro. Si se calienta, desarma defensas enteras.
6. Ezi Magbegor (Australia): poder, energía y récord olímpico
Australia quiere encadenar su tercer podio internacional seguido. Para lograrlo, necesita a Ezi Magbegor en modo dominante.
La pívot de Seattle Storm cerró los Juegos de París con una actuación histórica en el partido por el bronce: 30 puntos con 12 de 17 en tiros de campo y 13 rebotes, firmando el mejor índice de eficiencia en un solo partido en la historia del baloncesto femenino olímpico.
Con 1,93 y una movilidad poco común, es una pesadilla en los dos lados de la pista. Corre, intimida, finaliza, rebotea. Si repite el nivel mostrado en París, Australia tendrá una base sólida para soñar con algo más que el podio.
5. Leonie Fiebich (Alemania): la cara del anfitrión
Alemania se asoma al Mundial como anfitrión y como proyecto en crecimiento. En medio de ese contexto, Leonie Fiebich se ha convertido en pieza imprescindible.
La alero de 1,93, especialista en las dos orillas del juego, llega desde New York Liberty con una etiqueta clara: tiradora letal y defensora incómoda. En el preolímpico que abrió el camino hacia París promedió 18,0 puntos y 7,3 rebotes, cifras que dispararon a Alemania hacia su histórica clasificación.
En los Juegos, firmó un debut olímpico a la altura de la ocasión. En Berlín, jugará con el peso —y el impulso— de una nación detrás. Si encuentra su ritmo desde el triple, la anfitriona puede romper más de un pronóstico.
4. Caitlin Clark (Estados Unidos): el foco, la lupa y el balón
Caitlin Clark aterriza en su primer Mundial con algo más que atención mediática. Llega con un MVP bajo el brazo.
La estrella de Indiana Fever fue la Jugadora Más Valiosa del Torneo Clasificatorio de San Juan, pese a haber salido de titular solo en uno de los cinco partidos de Team USA. El equipo terminó invicto y ella lideró en puntos (58) y asistencias (32).
Con 1,83 y un rango de tiro prácticamente ilimitado, Clark llevará el foco más intenso del torneo. No solo por su fama, sino por lo que ya ha demostrado en el entorno FIBA. En un equipo lleno de veteranas de éxito, su capacidad para asumir el mando en momentos calientes será una de las grandes historias del Mundial.
3. Gabby Williams (Francia): talento con cuentas pendientes
Gabby Williams es el eje de la nueva era de Francia. Con Golden State Valkyries como base de operaciones y Fenerbahçe como escaparate europeo, la alero de 1,80 llega a Berlín con un currículum que impone respeto.
En 2024 recibió el Trofeo Alain Gilles a la mejor jugadora o jugador francés del año y fue MVP de la FIBA Europe SuperCup tras guiar a Fenerbahçe al título continental. Pero su recuerdo más reciente con la selección es amargo: la final olímpica de París.
Francia cayó 67-66 ante Team USA pese a los 19 puntos de Williams. Su tiro sobre la bocina, que hubiera forzado la prórroga, se quedó en dos puntos en lugar de tres tras la revisión. Una herida abierta.
En su palmarés internacional aparecen dos Copas Presidenciales de Turquía, una EuroLeague, un MVP de la Final Four y dos premios a Mejor Defensora de la EuroLeague. Con ese bagaje y la espina de París clavada, Williams llega como una amenaza total.
2. Emma Meesseman (Bélgica): la realeza europea busca su oro mundial
Pocas jugadoras llegan a Berlín con una carrera internacional tan cargada de títulos como Emma Meesseman. La estrella de New York Liberty acumula múltiples coronas de EuroBasket, dos MVP consecutivos del torneo y dos títulos con las Belgian Cats.
En 2025 volvió a dominar Europa: lideró a Bélgica al título de la FIBA Women’s EuroBasket y se llevó de nuevo el MVP. A sus 33 años, ha ganado en todos los niveles: también en la WNBA, donde fue MVP de las Finales en 2019 con Washington Mystics.
Le falta una pieza en el puzzle: el oro mundial. Esa es su misión declarada en Berlín. Si Meesseman controla el juego desde la posición de ala-pívot, Bélgica tiene argumentos de sobra para aspirar a lo más alto.
1. Breanna Stewart (Estados Unidos): la heredera de Wilson y la cazadora de historia
Sin A’ja Wilson, todas las miradas dentro de Team USA se posan en Breanna Stewart. Y pocas jugadoras están mejor preparadas para cargar con ese peso.
La estrella de New York Liberty, leyenda de UConn, puede entrar en un territorio histórico en Berlín. Sue Bird es, hoy, la única jugadora en la historia con cuatro títulos de Mundial. Si Estados Unidos vuelve a coronarse, Stewart igualará esa marca.
Su historial ya asusta: MVP de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, MVP del Mundial 2018, integrante del Quinteto Ideal tanto en París 2024 como en la Copa del Mundo 2022. Con 1,91, combina versatilidad ofensiva, lectura de juego y una presencia defensiva que condiciona cada ataque rival.
En un Mundial sin la vigente MVP A’ja Wilson, Stewart no solo será el ancla de Estados Unidos. Puede convertirse en la primera jugadora en ganar dos premios de MVP de un Mundial. Y si lo logra, no será solo un título más para Team USA.
Será un punto de inflexión en la historia del baloncesto femenino.






